lunes, 26 de diciembre de 2011

Quemando turrones en compañia

Después de algunas semanas sin competir por fin volvimos a la carga. Hoy, día de Sant Esteve, una de las jornadas festivas por tradición en Catalunya, se ha disputado la 32º edición de la Cursa de Sant Esteve de Llagostera. Esta vez hasta allí nos hemos desplazado mi padre, mi hermano (que también ha corrido) y yo. Hacía años que los dos no participábamos juntos en una carrera. Lejos quedan aquellos domingos en los que nos jugábamos el podio en las carreras de campo a través de la provincia. Que buenos recuerdos. Al recoger el dorsal caras conocidas, Sergi Miró y Eva Fontecha entre ellos (están en todas las fiestas).

(Con mi hermano antes de empezar)

Acostumbrado a calentar solo, he agradecido la presencia de mi hermano al lado. Incluso de lo relajados que estábamos, a falta de 3 minutos para empezar aun teníamos que quitarnos algo de ropa y situarnos a la línea de salida. La prueba se trataba de un recorrido de 10 kilómetros (exactos según datos del GPS) que transcurrían un 30% por asfalto y un 70% por pista. No había desniveles exageradamente fuertes pero si constantes subidas y bajadas. Era más parecido a un cross que a una carrera en ruta. La verdad es que ha sido más dura de lo que esperaba.

(En la linea de salida)

Durante los 3 primeros quilómetros he marcado el ritmo sin mirar atrás. Las calles, las viviendas de la localidad y el asfalto eran los espectadores de lujo. Sin embargo pronto me he dado cuenta de que estaba siendo demasiado generoso con el esfuerzo. Aun no ha avanzado lo suficiente la temporada como para mantener ritmos altos de carrera a pie. Y sumados además a los constantes cambios de cota, ya no había punto de retorno, el desgaste me castigaría con sufrimiento hasta el final. Mientras, el segundo (Diego Cardozo del TR Running), a la postre vencedor, venía a rueda, y el tercero (Xavi Marina, gran corredor de ultrafondo) perdía tan solo unos metros.

(Llegando a meta)

He pasado segundo por el 5K y en el kilómetro 6 ya iba tercero. Mentalmente hacía rato que me había conformado con esta tercera plaza. En las últimas subidas el rendimiento de mi cuerpo ha bajado estrepitosamente, pagando claramente el exceso del inicio. Finalmente he parado el crono en 35’37’’. Tocar podio siempre es un motivo de satisfacción. ¿La marca de hoy? No es espectacular (algo lejos de lo deseado) pero al tratarse de una carrera con pocos llanos se puede leer positivamente. Como siempre, y siendo poco original, queda mucho trabajo por hacer.

Por su parte, Oriol ha hecho una gran carrera. Finalizando con un tiempo de 41‘15’’, un tiempo para nada discreto y con mucho margen de mejora por delante. Trabajando la pisada con el metatarso (estamos en ello) y entrenando un poco la velocidad-resistencia pronto valdrá 35’ en un 10K en ruta llano.

(Oriol a punto de llegar)

Próxima parada, Sant Silvestre de Girona: un 5000 en ruta para despedir este 2011 con alegría y con mi hermano otra vez

jueves, 8 de diciembre de 2011

Podio inesperado

Hoy por la mañana, aprovechando ese fantástico día de fiesta, Rodrigo Torres, Mar Celma y un servidor nos hemos desplazado a Malgrat de Mar, donde se disputaba XVII edición del cros de esa bonita localidad costera. Durante el viaje de ida he concienciado a mis dos acompañantes de la dureza del trazado. Esta vez se trataba, tanto en hombres como en féminas, de dar 3 vueltas de unos 1500 metros cada una. Cada una de ellas, como el año anterior, se caracterizaba por 3 accidentes geográficos distintos: una pared de 15 metros solo apta para escaladores, una subida larga con cambios de desnivel constantes y una bajada zigzagueante bastante técnica.

La primera en competir ha sido Mar. Debutaba en este tipo de carrera y después de mucho sufrimiento (así nos lo ha hecho saber) ha podido finalizar sexta de la general y segunda sénior. ¡Felicidades!

(El esfuerzo tiene recompensa)

Media hora después ha sido nuestro turno. La carrera estaba muy abierta para disputar el podio, que no la primera plaza que desde el minuto 0 ya tenía nombre y apellidos. Pistoletazo y salida limpia. Como siempre digo, los cros del Circuit Gironí tienen un encanto especial: mucho compañerismo y respeto entre los atletas. En los primeros compases el grupo ha marchado unido hasta que un corredor del TR Running ha decidido probar suerte. Ciurana (compañero del CA Lloret-La Selva) ha seguido su estela y Torres lo mismo. Los tres han pasado juntos la primera de las tres veces por debajo el arco de meta. Ahí Torres ya se iba en solitario a por la victoria, mientras que yo enganchaba con los dos perseguidores. Antes de la subida que precedía a la técnica bajada he decidido arriesgarme y he puesto tierra de por medio con Ciurana (tercero, después de que los dos dejáramos atrás a nuestro rival del TR Running). Ya en la última vuelta y buscando el segundo cajón del podio, he conseguido mantener la distancia con Ciurana en la dura primera parte del recorrido justo hasta el final de la bajada, cuando me cazaba y por sorpresa me daba un cambio que me ha dejado sin respuesta. Tercero de la general, primer podio absoluto en cros y muy contento por cómo se estan desarrollando los últimos acontecimientos deportivos.

(Podio masculino)

Solo queda felicitar al gran Rodrigo Torres por su incontestable victoria.

El viento sopla a nuestro favor.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Welcome (again)

Lo mejor de las despedidas (que no para siempre, claro) es el reencuentro. Pues este es el caso, han pasado casi dos meses después de la última entrada y las ganas de volver a escribir ya están ahí de nuevo. Durante este tiempo varias son las cosas que han pasado. Primero tocó un merecidísimo descanso, desconexión total. Para que os hagáis una idea: lo más parecido a una piscina era la bañera de casa, la bici dejo paso al sofá y solo corría si llegaba tarde al trabajo. Con todo, fueron alrededor de cuatro semanas de vida NORMAL (se lo amplio que es el adjetivo normal, pero se puede entender perfectamente a lo que me refiero).

(Jugando con mi hermano y la perra) 

Sin embargo y como dice el tópico, las vacaciones siempre son cortas, y los días sin entrenamiento dejaron paso rápidamente a las jornadas maratonianas de trabajo más deporte. Las semanas de esta nueva temporada aun se pueden contar con una de las dos manos, pero las cargas empiezan a estar ahí: rodajes, técnica, más técnica, teoría, gimnasio… El objetivo es claro, utilizar el mejor hormigón del mercado con el acero de más alta calidad para construir los fundamentos de algo que, esperemos, no sea pequeño.

Con Pacho (entrenador, amigo, psicólogo, dietista, todo) ya hemos trazado las líneas maestras de la temporada y para cumplirlas los dos sabemos que queda mucho trabajo. A nuestro favor esta que vamos cargados de ilusión.

Destacar también que ha habido tiempo ya para competir. He participado en 3 carreras de campo a través (cross) del circuito de Girona: Santa Coloma, Sant Hilari y Salt. De momento poco importan los resultados, aunque las sensaciones han ido claramente a mejor.

Otra persona importante para mí que ya deseaba que todo eso arrancara, mi padre, volverá a aportar mucho en este aun anteproyecto que es la temporada de triatlón 2012.

Para finalizar, convenía lavar la cara al blog. Todavía estoy en ello, pero poco a poco se va consolidando su nueva forma.

Bienvenidos de nuevo.

De un triatleta a tiempo libre.

martes, 11 de octubre de 2011

Y así se resume la temporada 2010-2011


Se acabó la temporada de triatlón, de hecho, ya hace más de 15 días que la di por finiquitada, después del triatlón de Calafell. Ahora hay que hacer un pequeño balance de todo lo ocurrido que de buen seguro servirá para obtener valiosas reflexiones y conclusiones.

Se puede dividir la temporada 2010-2011 en 3 etapas: la primera de ellas fue la pretemporada (aunque perfectamente se podría bautizar como temporada de cros). La segunda fue la  temporada de duatlón y la tercera, y última, la temporada de triatlón.

1.- PRETEMPORADA: Empezamos con fuerza. Los entrenamientos básicamente eran de carrera a pie y de natación. Por lo aprendido el año anterior (sufrí mucho en las últimas carreras de agosto y setiembre), estas sesiones consistían en rodajes poco intensos corriendo y, más intensos dentro del agua.

(Cros de Caldes)

Cada semana se culminaba con un cros del circuito de Girona. Ese era el mejor entrenamiento, competir te pone las pilas. Estuve luchando con buenos atletas de la provincia domingo tras domingo, buscando la puesta a punto para el duatlón y el triatlón. Alguna carrera en ruta pedía su protagonismo, como la Sant Silvestre de Girona, en la que terminé sexto con inmejorables sensaciones. La media marató de Granollers, sin acabar donde quería, culminó esta primera parte. Había que estar satisfecho de lo hecho hasta el momento.

(Cursa de Mar i Murtra, Blanes. Cuarto absoluto)

2.- TEMPORADA DE DUATLÓN: primer duatlón en Montmeló y mejor resultado imposible; crucé segundo la línea de meta. Prometía. Quedamos campeones de Catalunya de duatlón por equipos y décimos de España (no estuvo nada mal teniendo en cuenta el elevadísimo nivel de la prueba). En el clasificatorio de Águilas conseguí mi plaza élite. Pero luego, como si de brujería se tratase, mi rendimiento bajó estrepitosamente. Meses antes había dejado de correr (estaba convencido de que los km sumados durante todo el invierno serían suficientes para aguantar a buen nivel. Tomé la decisión con el fin de incrementar y beneficiar el volumen de natación y ciclismo). Grave error. En Sant Joan abandoné y en Soria, en el Campeonato de España, acabé antepenúltimo y con la sensación de haber retrocedido 20 peldaños: me quedé sin fuerza, sin ganas, sin fe (sentimientos con los que conviví durante algunos días). Ese fue el último duatlón de la temporada, probando el amargo sabor, no de la derrota, sino del saberse responsable de tal innecesario estado, pudiendo haber hecho las cosas bien. Había estado entrenando los últimos meses yendo a la deriva, incluso inventado (¿Queriendo descubrir un sistema infalible de entrenamiento? Quién sabe).

(Campeones de Catalunya de Duatlón)

(Campeonato de España de duatlón, Soria)

Era necesario dar un giro radical, cambiar esa tendencia negativa y recuperar la alegría. En pocas semanas empezaba el triatlón. Sabiendo la poca confianza que tenía con mi faceta de entrenador recurrí a un amigo (con grandes conocimientos sobre nuestro deporte) para recuperar todo lo perdido, y dar un poco más. Se lo dije así: “Te tengo confianza”. Aceptó el reto. Primero era como un juego para los dos. A día de hoy puedo decir que es mi entrenador. Gracias Pacho.

3.- TEMPORADA DE TRIATLÓN: Lloret abrió la veda. Finalicé 13º pero aun sin correr. En Sant Feliu mejoré (acabando 11º). Poco después el Clasificatorio de Águilas me volvió a hundir. Segundo bache serio de lo que llevábamos de curso. Mientras tanto, seguía las órdenes de Pacho. Él me pedía calma, paciencia, “saldremos adelante” me decía.  En Puigcerdà noté que algo estaba cambiando. Aun no era capaz de correr como debía, pero las sensaciones eran más positivas.

(Liga de Clubes, Pulpí)

El club me selecciono para la Copa del Rey. Iba con los cracks del equipo. Aguanté nadando, empujé sobre la bici y me descolgué corriendo. Otra vez la carrera a pie. Sin embargo, la Liga de Clubes marcó el punto de inflexión. Aunque no nadé como lo había estado haciendo hasta entonces, ya anduve a pie mucho más rápido. Recuperé la confianza (¡Qué importante!) y me permitió ser “casi” Élite en el clasificatorio de Banyoles (23º), primero en el triatlón popular de Malgrat, 11º en Lausanne (con un parcial de 16:32 en un 5000 de verdad) y el fabuloso 9º lugar en el Campeonato de Catalunya Absoluto.

(Triatlón de Lausanne)

El Campeonato de España y el triatlón de Calafell cerraban la temporada (otra vez sufriendo, con menor medida, la falta de energía de final de temporada). Aun así, la inercia del buen mes de agosto me permitió acabar el 65º en Vigo y el 9º en Calafell.

(Campeonato de Espanya de triatlón, Vigo) 

Comenzar yendo a “más” y terminar también yendo a “más” es muy bonito si entre estos dos “más” también hay un “más”. Sin embargo este no fue el caso. Lo que está claro es que vamos a aprender de ello, para que durante la temporada 2011-2012 solo se repita una palabra: MÁS.

¿Y ahora? Descanso total (incluso del BLOG). ¡Hasta pronto!

viernes, 30 de septiembre de 2011

Finalmente afincado en el TOP-10 catalán?

Si quedaba una mínima opción de correr un triatlón más, esa se desvaneció justo en el momento del calentamiento. La sensación de tener los brazos pesados sumada al deseo de terminar (antes de empezar) dejaban claro la opinión del cuerpo y de la mente sobre el alargar un poco más la temporada. El triatlón spirint de Calafell la cerraría.

(Tráfico en la salida)

La salida se realizó desde una abertura que comunicaba la playa con el puerto. Su anchura, aproximadamente de unos 15 metros, hacía presagiar una salida difícil. Conseguí un sitio a primera fila con el objetivo de salir a por todas (el cansancio previo al calentamiento no pudo con la emoción y la voluntad de intentar hacerlo bien des del inicio). Salida, primeras brazadas y batalla campal: una situación que se podría calificar como dramática y angustiosa hace un par de años, pero en la que actualmente soy capaz de sobrevivir, incluso de interpretar para sacar un beneficio propio. Unos pies caprichosos se las tomaron con mis gafas y perdí tiempo, mucho tiempo. La posición del Sol no ayudaba, solo con una brújula se hubiese podido seguir la trazada perfecta. En el giro de la tercera boya (previo a la última recta para enfilar dirección a la T1 y completar el extraño cuadrilátero del circuito de natación) el jaleo fue máximo: hubo un encontronazo entre los que volvíamos de ella y los que iban a por ella, provocando situaciones peligrosas. Esto dio un empujoncito a los menos honestos para no girarla. Con todo, me encontraba en medio de un gran pelotón en el que tenía que esquivar a la gente para progresar. Toqué tierra con la sensación de no estar en carrera. Lucas, Sergio y Edmon del club también estaban ahí.

Sin embargo, la gran sorpresa de la mañana, ya encima de la bici, fue que desde un principio fuimos capaces de entendernos. Perdíamos bastante tiempo con cabeza de carrera, o trabajábamos juntos o se nos iba la posibilidad de luchar por las plazas de honor. Empezando por Lucas, muy generoso en el esfuerzo, y siguiendo con Cristian Cofiné, Lluís Vila y más tarde Sergi Martínez (que vino por la retaguardia), Raúl Gómez (que estaba en uno de los grupos que cazamos) y alguna otra colaboración espontánea, enlazamos, al final de la tercera vuelta, con el primer grupo (que no cabeza de carrera). Daba gusto dar relevos de esa forma, con esa gente. No había quejas, ni especulación, entre los 6 que constantemente entrábamos solo teníamos en mente el avanzar. Por delante solo rodaban Rodrigo Torres y Albert Parreño, que se jugarían la victoria.

(Empujando fuerte)

La tercera plaza estaba en juego y la consigna era clara: ir a por ella. Con Vila, Castellvell y Baldellou formamos un cuarteto que fue el que salió primero de la T1. 

(Castellvell, Vila, Baldellou y un servidor)

El ritmo era tan frenético que ni el hecho de pensar que era el último esfuerzo de la temporada me permitió seguirlo. Antes de llegar al primer km ya había perdido unos metros y al punto de giro la distancia con ellos ya era insalvable (finalmente Vila ocuparía el tercer lugar del podio). Ya sin opciones, justo de fuerza y deseando terminar, corrí tanto como pude pero sin sufrir, siendo rebasado por Sala, Martínez y Gómez. De esta forma, acababa la temporada otra vez en el TOP-10, entrando en la novena posición absoluta.


(A poco para cruzar la linea de meta)

Destacar que era campeonato de Catalunya por grupos de edad, y esa novena plaza me permitió quedar tercero en el grupo de 25 a 29 años.

Por equipos subimos a lo más alto del podio gracias a las fantásticas actuaciones de Rodrigo Torres (que ha cogido gusto a eso de ganar) y Lucas Chirico, que cerró el TOP-10.

Felicitar a Carlos López por su victoria en la modalidad olímpica, demostrando que tiene cuerda para muchos años más.

Ahora es tiempo para descansar, para disfrutar durante algunas semanas de lo que no es triatlón.

Pronto el balance de la temporada.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Campeonato de España de Triatlón (Vigo 2011)

¡Y el día llegó! Después de un ajetreado viaje a Santiago, hacer noche al piso de mi amigo Estanis, ir con él en tren hasta Vigo, pasar por la reunión técnica y dormir en un hotel al lado de la fábrica de Pescanova, ya me enfundaba el traje de neopreno en la Playa de Samil. Estaba a punto de enfrentarme al triatlón con el nivel más alto des de siempre. Los nervios no eran tantos como en ocasiones anteriores, aunque sí que aparecieron los justos como para no perder el temple pre-competición.

(Antes de empezar, con Estanis)

Rodrigo, Lucas y un servidor, al tener los últimos números de la parrilla, nos tocó situarnos en la tercera línea de salida. El segmento de natación consistía en dar dos vueltas de 750 metros tocando tierra entre ambas. La salida, como si una tromba de elefantes corriendo se tratase, fue limpia. Hasta la primera boya hubo de todo. Cada uno de los triatletas movía estratégicamente sus fichas para beneficiarse de cada situación. En la contrarrecta, después de dejar a la izquierda las tres boyas, el grupo se estiró. A pocos metros había un pelotón, mi pelotón. Incrementé la frecuencia de brazada, le di al botón de la nitroglicerina, toqué tierra, en aquel momento aun no estaban lejos, pero al conseguir otra vez la horizontalidad para seguir nadando, las sensaciones fueron tan malas que la persecución cesó. A partir de entonces, y al notar que me tocaban pies, me dejé caer para introducirme dentro del grupito que me había seguido.

(A por la bici)

Una buena transición precedió a un gran alivio. El grupo en el que empecé el sector ciclista era lo suficientemente bueno para no tener que sufrir a ser doblados (en las carreras élite y en el sector ciclista, el corredor doblado es eliminado). Las ocho vueltas de menos de 5 km que restaban por hacer tenían una subida de aproximadamente 1500 metros con un repecho final mal asfaltado que te robaba todo el aire de los pulmones. Tiré la primera subida con la ilusión de colaborar para enlazar con el grupo de delante (en el que iba bien acomodado Álvaro Rance). Ahí el primer error. Sabía que no iba sobrado de fuerza pero aun así el ímpetu y las ganas de empujar pudieron más. Desgasté mucho y me escondí. A la cuarta vuelta, aun sabiendo que el grupo de Álvaro era inalcanzable, decidí tirar de nuevo la subida (esta vez marcando un ritmo más exigente). Ahí el segundo error: antes de coronar ya perdía 10 metros que se convirtieron en 50 en la consiguiente bajada. Dejé toda mi alma para volver a conectar.

(Primeros compases sobre las dos ruedas)

En las últimas cuatro vueltas lo pasé mal para aguantar la rueda del grupo (que se hizo mayor después de que siete u ocho triatletas llegasen por detrás). Mientras, Rodrigo estaba en el grupo perseguidor de cabeza y Lucas daba todo y más para mantenerse en carrera.

(Intentando no perder la técnica de carrera)

Entré en la T2 bien situado. La primera de las cuatro vueltas de carrera a pie la corrí con gran facilidad. “A ver si no pasa factura ese sufrimiento sobre las dos ruedas” pensé con optimismo. El positivismo no surgió efecto y a partir del km 3 apareció el dolor, empezando por el estómago y siguiendo las piernas hasta los pies. A partir de ahí no quedaba otra que regular para acabar lo mejor posible. Me pasaron más de 10 triatletas antes de cruzar la línea de meta en la 65ª posición final.

(Lástima que iba con vuelta perdida)

Por otro lado, Rodrigo alcanzó una magnífica 17ª plaza (solo al alcance de unos pocos), mientras que Lucas consiguió, después de una lucha épica sobre su Specialized, un meritorio 80º lugar. Eso sin olvidarnos del carrerón de Álvaro Rance (del Puigcerdà), acabó ni más ni menos que el 31º de la general.


Por equipos quedamos 8º, mejorando el resultado del año anterior y sumando valiosos puntos para el CN Prat-Triatló de cara el ranking nacional.

Por mi parte contento por haber podido participar en una prueba de este calibre y con las ganas de repetir. Creo que voy a comprar un abono para estar cada año allí, con los mejores.

(Hay que tomárselo con alegria el final de la temporada)

La temporada llega a su fin: momento de hacer balances.

GRACIAS ESTANIS. GRACIAS EMMA.

martes, 6 de septiembre de 2011

TOP 10 en el Campionat Nacional de Catalunya de Triatló

Respeto (que no es miedo) es lo que estuve sintiendo durante todo el sábado por la mañana. A primera hora de la tarde tocaba enfundarse el traje del Prat para participar en el Triatló de Banyoles, equivalente al Campionat Nacional de Catalunya absolut de Triatló, y con una carta de presentación de casi 1000 inscritos.

La salida se dio a las 15:30. Sin saber mi rendimiento en el agua (esa misma semana las sensaciones en la piscina no habían sido las esperadas) empecé con fuerza para encontrar mi sitio en carrera. Me sorprendió el hecho de no recibir ni un solo golpe, y teniendo en cuenta que la salida era multitudinaria, se convirtió en una proeza. Con un buen espacio por delante pude nadar sin presiones, concentrado, acompasando la respiración con la brazada. No tenía referencia alguna de cómo iba, aunque levantando la cabeza me parecía ver muchos triatletas delante. Toqué la rampa de salida y al levantar la vista, buscando con quien había salido, vi a Carlos Mir (compañero de club) y Lluís López (CN Mataró). Dudé. Mi padre me canta que voy 34. Volví a dudar.

(Corriendo hacía la T1, después de los 1500 metros de natación)

Transicioné rápidamente (por si los de delante no iban lejos). Nada más dar los primeros pedales vi un grupo de unas 6 unidades en el horizonte. En él viajaba Álvaro Rance (del Puigerdà). A partir de ese momento dejé de dudar. ¡Estaba en carrera! Conseguimos formar un buen grupo, aunque realmente solo dimos la cara de forma continua Joan Montigullot (del Picornell), el mismo Álvaro (no se hartaron en ningún momento de dar relevos) y un servidor. Antes del km 20 absorbimos el que hasta entonces era el segundo grupo, con mi mentor Julio Cardo inserido en él. Poco después enlazaron con nosotros 3 triatletas, entre ellos Joaquim Soler (CN Mataró), que se fugó para llegar primero a la T2 (enganchando con el grupo de favoritos a falta de pocos kilómetros). Intenté irme con él, pero su desmesurada fuerza y el viento jugaron en mi contra. Antes de coronar el pequeño puerto que había volví a intentar un arranque buscando algún compañero de fuga pero nadie se movió. La gente ya no estaba por la labor. Los 10 km de carrera a pie que quedaban resonaban por sus cabezas como el eco en la montaña. En general la bici fue llevadera, yendo a buen ritmo desde a principio a fin.

(Primeras zancadas)

Dos minutos y poco antes que nosotros, el grupo de favoritos empezó a correr: Richard Calle, Albert Reig y Rodrigo Torres (los tres compañeros del Prat) serian los que darían el tiempo por clubes. Tenían que demostrar su poderío a pie frente a Parreño, Torrades, Oliveras, etc. Yo salí a correr segundo del grupo después de una T2 digna. Por detrás llegaba con fuerza Iñaki Baldellou (del Manresa), cogí su estela y marcando un ritmo fuertísimo durante los 2 primeros km conseguimos abrir una brecha con los perseguidores. Lo pasé. La última parte del trazado de cada una de las 2 vueltas consistía en una zona con constantes giros secos de 90º, lo que no permitía mantener el ritmo. Esos primeros km pasaron factura a algunos del grupo cabecero: Serrano abandonó y Castellvell tuvo que bajar el pistón (entre otros). En la segunda vuelta empezaron los síntomas de flaqueza. Mi ritmo ya no era el de antes. Fue a partir de entonces que tocó autoregularse. Era una opción real estar en el TOP10 catalán. Antes de llegar al km 6 Montiguillot y Josep Viñolas (Bicis Esteve) me pasaron como una exhalación. Por detrás Rance mantenía las distancias. Entré a meta en novena posición con el orgullo de ser uno de los 10 mejores triatletas catalanes de la temporada.

Por delante Rodrigo impuso su ley ganando la prueba con autoridad, segundo fue Nan Oliveras (CN Olot) y Richard entró tercero. Albert acabo en una merecidísima quinta plaza, pero fue descalificado injustamente por un problema con su chip (por eso salgo octavo en la clasificación).

Clasificación:


Por equipos quedamos primeros, y como consecuencia directa, ganamos la Liga catalana de Clubes.

(Podio por equipos)

Por mi parte, muy contento con el resultado. Ya queda un poco menos a mejorar. Por segunda vez consecutiva (Lausanne y Banyoles) corrí como se debe: con optimismo.

Si entrenar triatlón es caminar por un túnel completamente oscuro, el resultado del sábado es una bombilla de 40W en la pared.

Solo queda felicitar a todos los Gladiadores por sus respectivas carreras.

Vigo está a la vuelta de la esquina.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Triatlón de Lausanne

Fiesta triatlética la vivida el fin de semana pasado en Lausanne con la disputa de la penúltima prueba de la Copa del Mundo de Triatlón (equivalente también al Mundial SPRINT), el Campeonato del Mundo de Triatlón por Relevos y el Triatlón de Lausanne.

Las dos primeras pruebas (solo aptas para profesionales) fueron un auténtico espectáculo. Todos los asistentes pudimos ver a los y las más grandes yendo al límite. Solo un dato que me dejó impresionado: los 10 primeros clasificados del mundial sprint masculino bajaron de 15 minutos en el 5000 final y los dos primeros rompieron la barrera del 14:30 (esto empieza a ser surrealista).

En otro orden de cosas, después de una semana cargada de entrenamientos, tocaba competir el domingo por la mañana. El Triatlón de Lausanne, esta vez sobre distancia sprint, se caracteriza por tener un sector de bici durísimo y sin drafting. De esta forma, los 20 km sobre las dos ruedas se convierten en determinantes, claves para posicionarse bien en la clasificación final.

Primero salieron los juniors, y al cabo de 2 minutos los hombres de 20 a 34 años. El circuito era el mismo que el de la DEXTRO del día anterior. Salida limpia y sin golpes hasta la primera de las boyas, donde hubo un poco de guerra para coger posición. Salí del agua el décimo (con el parcial 18 de la general) pero lejos de los mejores, que nadaron con tiempos para aguantar al pelotón de los profesionales. Aun continúa siendo primordial seguir nadando y mejorando en el agua, no se puede perder tanto tiempo.

(Saliendo del agua)

Sin tiempo que perder pensando en la natación, tres vueltas con dos subidas importantes quedaban por delante: un circuito muy exigente comparado a lo que normalmente se encuentra por Catalunya o España. Formamos un grupo de 3 unidades con el que conseguimos no perder posiciones dándonos buenos relevos (siempre manteniendo las distancias, claro). Yo tiraba en las subidas, mientras que los otros dos compañeros eran los que marcaban el ritmo en las zonas de bajada y llano. Insisto en que el ser un buen ciclista es vital para conseguir un buen resultado en Lausanne. El mejor ejemplo de ello; con los dos minutos menos del mejor parcial me aseguraba subir al podio.

(Subiendo a pleno rendimiento)

Pero lo mejor de la mañana fue sin duda la carrera a pie. Después de una transición larguísima y sobre el mismo trazado por el que corrieron los Gomez, Brownlee’s, etc, nos tocaba correr a nosotros, los amateurs. Un circuito completamente llano (y muy bonito por cierto) permitió que pudiese aplicar bastante bien lo aprendido en técnica de carrera a lo largo de las últimas semanas, consiguiendo cruzar la línea de meta con un buen 16:31, cerca de los mejores. Al final, undécimo.

(Hay que seguir puliendo esa técnica)

Resultados:


Con todo, bonitos días los pasados en el país de los bancos en compañía de mi hermano Oriol (ya catalano-suizo), mi madre y Andrea.

Y lo mejor está aún por llegar.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Afinando la maquinaria

El domingo por la mañana nos desplazábamos a Amer donde se celebraba, con motivo de las fiestas de la localidad, una carrera popular.

(Posando antes de empezar)

La poca participación (normal un domingo de agosto por la mañana), no impidió que se reunieran allí atletas de gran nivel: Nan Oliveras (triatleta), Jaume Quintana, Pedro Ruiz, Lluís Zúñiga, y otros que completaban un buen cartel de salida. Nos esperaban 7,56 km que combinaban zonas de asfalto, llanos de tierra y subidas y bajadas más técnicas con piedras.

Se dio la salida y el grupo se mantuvo bastante unido los primeros 500 metros. A partir de ahí los tres favoritos citados anteriormente (Oliveras, Quintana y Ruiz) ya se destacaron unos metros. Por detrás, se formaba un pequeño grupo en el que iba bien instalado. El terceto cabecero aumentaba su diferencia poco a poco. En aquel momento rodábamos por un sendero con constantes cambios de rasante. Nuestro grupo se reducía zancada tras zancada. Al llegar aproximadamente al punto kilométrico 3, entrando ya en una pista llana de tierra, solo quedábamos un atleta del Olot y un servidor. Al fondo veíamos a Pedro Ruiz (cediendo unos metros con respecto al líder, Nan Oliveras). Pusimos un muy buen ritmo, no dejando ninguna opción a los perseguidores.

Personalmente me encontré bien durante toda la prueba, pudiendo demostrarlo después de la fuerte subida de 150 metros que había entre el km 4 y el 5 con un cambio de ritmo sostenido hasta el final. Al final entré en solitario con la cuarta plaza en el bolsillo y contento con el rendimiento mostrado.

(A falta de pocos metros para llegar)

En cabeza, las cosas no cambiaron y Nan, que marcó el ritmo en buena parte de la prueba, se llevó el triunfo, por delante de Quintana. Un poco más retrasado entraba Ruiz.

Próxima parada Lausanne!

jueves, 4 de agosto de 2011

X Triatló Popular de Malgrat

Llegamos a Malgrat y el cielo mostraba todos los tonos de gris. Las nubes acaparaban todo el Sol lo que acentuaba la sensación de frio. La organización de la prueba era correcta, y después de buscar un buen sitio para la bici, me fui a tocar agua. Con los primeros metros los brazos ya se quejaban. Era solo cuestión de calentar bien para eliminar la fatiga del día anterior, y que mejor aliado para hacerlo que las medusas. Había una población entera, y al verlas, sin querer, incrementé el ritmo de brazada (el calentamiento estaba hecho).

Nos colocaron a 25 metros del agua y salimos. Por la izquierda tocaba agua primero un triatleta alto (sabía de qué iba el tema por la manera como entró en el mar). Fui a por sus pies cuando Jordi Corominas (un muy buen nadador que también había competido el día anterior en Banyoles) se coló por la izquierda. Llegamos a la primera boya en ese orden. Se nada cómodamente en esas posiciones delanteras. Me soltaron a los pocos metros de girar, pero llegó un punto en el que las distancias se mantuvieron. Toqué tierra tercero, unos 15 segundos después del dúo de cabeza. A mis pies llegó Lluís López del CN Mataró (los dos claramente distanciados del grupo perseguidor). 

(Saliendo del agua)

La transición pude hacerla bien ya que la bici la tenía bien situada (el box no estaba compensado). Los dos primeros kilómetros llanos y de asfalto me sirvieron para rebasar el segundo, y antes de empezar a sumar metros de desnivel positivo Corominas ya estaba a tiro. Solo había ese tramo de subida, pero algunas de sus rampas eran fuertes de verdad. Antes de coronar ya iba líder y a partir ahí bajada y llano hasta la T2. Mi única preocupación era avanzar, aunque mis ojos estaban constantemente pendientes de lo que pasaba detrás. Las sensaciones de ir primero son muy buenas. Ya enfilando el último km, en el paso marítimo de la ciudad, pinché. Justo en ese momento llegaba a mi altura el que hasta ese momento era segundo, Albert Torres, (y por lo rápido que había ido sobre las dos ruedas, tenía muchos números de ser ciclista). Continué pedaleando, la llanta sufría, avanzaba poco pero con el único fin de llegar.
(Llegando a la T2 con la rueda de atrás pinchada)

Perdí unos 20 segundos respecto Torres en este último km, pero aun quedaba por delante bastante carrera. “Transicioné” rápidamente y pude llegar a la cabeza de carrera enseguida. Incrementé un poco el ritmo (aun con dolor en las piernas de la tarde anterior) para soltar a mi perseguidor. A partir de ahí solo tocaba mantener la distancia, disfrutar de cada zancada y llegar a meta tranquilamente como vencedor. 

(Últimos metros para meta)

Clasificación:


Evidentemente no era una prueba de la Copa de Mundo, ni una prueba Nacional, pero aun así hace mucha ilusión entrar a meta antes que nadie. Y es que, ¿quién compite para perder?

lunes, 1 de agosto de 2011

Casi ÉLITE

Se acercó a mi gente conocida para felicitarme por la carrera. Eso es lo más bonito, que gente a la que admiras (por distintas razones) te apoye y te anime.

(Narcís y Ramir)

(Mi padre, que nunca falla)

Clasificación:

http://www.triatlon.org/competiciones_11/sites/triatlon_banyolas/resultados/elite%20MASCULINA.pdf

Llegábamos a la cita de Banyoles bien de forma, con la sensación de que día tras día vamos a más. Cruzar la meta en vigesimotercera posición tenía un sabor agridulce: AGRIO por quedarse a tan solo 10 segundos de Vigo; y DULCE (doblemente) por haber dado la talla luchando hasta el último momento, y por ser conocedor de que lo mejor está por llegar. La vigésima plaza se alejo a partir del km 2, cuando no supe responder al cambio de ritmo que exigía el grupo. En las piernas ya no quedaba para más, solo había reservas para cruzar la meta con ese ritmo. De todas maneras, y en la forma y el tono de la siempre necesaria autocrítica, no se puede correr un 5000 en 17:30 y pretender entrar en un Campeonato de España Élite. Carlos López sí lo consiguió, nunca falla, siempre está allí.

(Empezando a correr)

La carrera a pie estuvo precedida por un buen sector ciclista. Salté a casi todo, dando relevos generosos, pasándolo bien e incluso intentando una escapada en solitario (que se tradujo en nada) con el fin de que alguien viniese a por mí. Las tres vueltas al lago se hicieron cortas. Carlos, como no, también dio la cara en todo momento. Pero de los 40 que éramos, pocos más se dejaron ver. Los dos nos movíamos con agilidad y frescura por las posiciones de privilegio del pelotón. Absorbimos a todos los grupos delanteros excepto al primero, aunque poco faltó para conseguirlo. No era un circuito para marcar las diferencias, nadie, a priori, se iba a quedar, pero los sucesivos cambios de ritmo si castigaron las piernas de todos.

(En una de las vueltas sobre la bici)

Pude ser partícipe de todo gracias a una natación que podríamos calificar de digna. Saliendo del agua al límite para enganchar con el grupo. La natación continúa siendo mi hándicap. Hay que seguir empujando para mejorar más y más.

(Saliendo del agua)

Por último felicitar a todas las compañeras y a todos los compañeros del club por sus respectivas carreras, estuvieron a la altura.

En breve la crónica de la 1ª posición en el triatlón popular de Malgrat.

jueves, 28 de julio de 2011

De 2 en 2

Fin de semana intenso el que se acerca. El sábado intentaremos dar la sorpresa en Banyoles en el clasificatorio para el Campeonato de España Élite. Es la última oportunidad, lo que lo convierte en un triatlón de urgencias, es decir, favoritos que aun no se han clasificado, van a estar allí para obtener su plaza. Solo los 20 mejores tendrán derecho a los últimos 20 billetes para Vigo. Las cartas ya están encima de la mesa.

Por otra parte, el domingo por la mañana estaremos en el Triatlón Popular de Malgrat en las distancias no habituales de 500 metros de natación, 12 km de BTT y 4 km de carrera a pie. Será una prueba básicamente para disfrutar.

Mientras, las salidas en bici por Sant Hilari no tienen precio.


miércoles, 20 de julio de 2011

Liga de Clubes 2011

El fin de semana comenzó con la gran actuación de nuestras chicas, que las catapultó directamente a la segunda posición de la 2ª división, o lo que es lo mismo, a disputar la próxima temporada la Liga de Clubes de 1ª División. ¡Felicidades a todas por la carrera! Hay que continuar mejorando para dar la sorpresa dentro de 365 días.

(Las protagonistas del sábado)

El domingo era nuestro turno. El calor, exagerado, pedía ser el protagonista. Había nervios. La Liga de Clubes de 1ª División es una prueba en la que todos los participantes “saben” de lo que va el tema, es decir, la mayoría de ellos se colarían en el TOP 20 en cualquier triatlón autonómico.

(Foto oficial) 

Partíamos como terceros cabeza de serie, lo que nos permitió ser los terceros en elegir des de que puesto salir. Creo que no estuvimos muy acertados en la elección, ya que nos colocamos a la derecha del todo, con el objetivo de recibir menos golpes, pero con el inconveniente de hacer algunos metros más. Nos mandaron a las órdenes del juez de salida y sonó la bocina. Me coloqué a pies de Carlos. Allí estaban también Jordi Arias y Jordi Campos. Estábamos solos, sin poder aprovechar la inercia del tumulto de triatletas (definitivamente, mala elección en la posición de salida). Decidí mantenerme ahí. Después de girar las dos boyas, y sin la sensación de sufrir mucho, enfilamos hacia la T1. Esa recta la hice en paralelo a un triatleta que no dejaba de darme golpes en la cadera, para luego cruzarse y conseguir que perdiera los pies de Carlos. A partir de ahí forcé al máximo para perder el mínimo. Al tocar tierra vi a Jordi Arias y a Carlos López a pocos metros. “Tan mal no lo has hecho” pensé.

(Momentos antes de empezar)

Buena transición. Tenía a Carlos a tiro. Convenía atraparlo antes de empezar a subir ya que su ritmo sería bueno (y no me equivoqué). Las 2 primeras vueltas, con Carlos tirando del carro con fuerza, lo pasé mal. Me quedé a pocos metros del grupo sin encontrar la forma de enganchar. Íbamos cazando a triatletas hasta formarse un grupo de unas 40 unidades, yo a cola aun sufriendo. Por delante estaba el grupo de elegidos (Richard entre ellos), un segundo grupo con Rodrigo, Albert y Julio, y el tercer grupo donde estábamos los otros integrantes del club. A partir de la tercera vuelta las sensaciones cambiaron. Conseguí entrar en el pelotón. A la cuarta vuelta Carlos saltó, yo evolucioné hasta la cabeza del grupo para controlar si saltaba otro. Y así fue. Cogimos a Carlos y apreté para llegar a la T2 bien situado.

(Apretando los dientes) 

Pude correr como hacía meses que no conseguía. Aun sin llegar a mi mejor forma (estamos en camino), las piernas funcionaron bastante bien durante los 5 km. Fui rebasado por pocos al mismo tiempo que pasé a otros (acabando con un cambio de ritmo a falta de 500 metros para conseguir algún punto más). Al final crucé la meta en la 41ª posición.

(Entrando a meta con los deberes hechos) 

Richard y Carlos pagaron el esfuerzo encima de la bici (y de sus entrenamientos secretos); Albert estuvo allí pero sin poder correr como sabe; Julio se salió; Rodrigo otro tanto, demostrando que va a más; Sergio no tuvo su día; Jordi Arias acabó, que ya es mucho teniendo en cuenta que el día anterior estaba con fiebre; Jordi Campos en su buena línea; y Aitor fue víctima del sofocante calor. Todo para terminar de nuevo QUINTOS DE LA LIGA DE CLUBES, como hace 2 años. Siguiendo la serie (como en matemáticas) significa que el próximo año volvemos a tocar podio.

Un gran fin de semana en toda regla, tanto fuera como dentro de la competición.

Pronto más y mejor.

viernes, 15 de julio de 2011

La LIGA de las estrellas

Hace aproximadamente un año nos desplazábamos al Ferrol para disputar la Liga de Clubes 2010. El equipo estaba compensado con lo que las posibilidades de hacer un cuarto puesto eran muy grandes (con este resultado ya nos dábamos por satisfechos, teniendo en cuenta que a priori los tres puestos de honor ya estaban adjudicados). Sin embargo, por caprichos del destino, y lógicamente, gracias a nuestra entrega y haciendo gala de nuestro espíritu competitivo, dimos la sorpresa quedando terceros. La tercera plaza nos supo a gloria. Por primera vez el CN Prat subía al podio a una de las dos pruebas más importantes por equipos del panorama nacional de triatlón.

(Tocando el cielo)

Justamente mañana partiremos hacía Pulpí, donde durante todo el fin de semana se celebrará la Liga de Clubes 2011. El domingo será nuestro turno. La humildad, la fuerza y las ganas de hacerlo bien volverán a ser nuestras bazas para intentar mantener ese tercer puesto. Sabemos de la dificultad de ello, pero también confiamos en nuestras virtudes. El equipo elegido para tal fin vuelve a ser muy competitivo (quedándose fuera compañeros que por su calidad también lo merecían).

Richard Calle: ya sobran las palabras para definirlo. Que miren atrás los grandes nadadores, solo digo eso.

Albert Reig: dice que no pero cada vez está más fuerte. Puede llegar al TOP 10 si le sale una buena carrera.

Carlos López: otro que siempre está dando guerra en el primer grupo. Carlos es sinónimo de muchos puntos asegurados.

Julio Cardo: llegará a la T2 con los mejores y eso significa que sumará mucho para el equipo. Si corre como sabe, OJO!

Rodrigo Torres: una estrella que aún le falta brillar un poco más. Si tiene un buen día aspira a todo.

Sergio García: siempre completo. Después del Ironman de Niza acabó tocado, pero ya ha vuelto.

Jordi Aries: es incansable y siempre consigue la plaza para el equipo de la Liga. Llega óptimo de forma.

Jordi Campos: al igual que Jordi Arias llega en plena forma para la prueba de Pulpí. Destaca su regularidad en todo. El año pasado se salió.

Aitor Alejandre: el día que se centre un poco más lo bordará. Domingo puede dar la sorpresa.

Antolí Fauria: el año pasado tuve una mala carrera, sufriendo mucho en los tres segmentos. Este año la preparación ha sido mejor. El objetivo será el de aportar al máximo.

(En plena celebración)

Y mañana compiten nuestras chicas. Tienen un difícil objetivo: el de subir a primera división. Pero su empeño para conseguirlo es infinito y con un poco de suerte lo conseguirán. ¡Suerte Nuria, Mar, Laura, María, Olga, Gemma y Soraya!

jueves, 7 de julio de 2011

QUINTOS en la Copa del Rey

Definitivamente la Copa del Rey de triatlón es una de las pruebas más divertidas y agradecidas del triatlón nacional. El fin de semana pasado nos desplazamos al Ferrol 3 equipos pratenses (élite femenino y masculino, y open masculino) y un delegado/entrenador/McGyver llamado Victor Dobaño. Por segundo año consecutivo volvía a formar parte del equipo A y esta vez, y según los veteranos de la escuadra, el mejor grupo jamás juntado. De hecho está más que contrastada la calidad de Richard “el líder” Calle, Carlos “infinito” López, Albert “superclase” Reig y Rodrigo “élite” Torres. Sobran adjetivos para calificarlos. Mi papel allí, sumar tanto como pudiese.

El sábado por la mañana actuaron nuestro equipo B y nuestro equipo femenino. Los primeros rozaron el pódium. Los encargados de esta proeza (amarga, pero dulce a la vez) fueron Jose Alberto Martínez, David Aguilera, Marc Montalban, David Sanfeliu, Eric Vendrell y Salva de Tudela. Las chicas también estuvieron a la altura de las circunstancias: Laura Maqueda, Gemma Anguera, Olga Sepúlveda y Lourdes Rodríguez se dejaron la piel para sumar valiosos puntos para el ranking nacional.

(Foto oficial del equipo)

Por la tarde fue nuestro turno. Los nervios en una competición de este tipo, si cabe, son aun más intensos. Y más si corres al lado de esos cuatro monstruos del triatlón. La consigna era clara: natación rápida pero sin perder unidades, sector ciclista más que fuerte, y carrera a pie tanto como se pueda.

El agua de la ría estaba fría. Salida y hasta la primera boya fuimos los 5 en fila. El ritmo era bueno, nadábamos rápido. Conseguimos mantener la formación hasta el segundo giro de 90º, momento en el que Rodrigo y Albert apretaron para hacer la transición y Richard no sabemos en qué pensaba y se desvió. Carlos y yo nos quedamos solos, sin poder aprovechar los pies de los buenos nadadores (una estrategia malísima) y perdimos buenos segundos, que no serian determinantes para la clasificación final, pero los perdimos. La verdad es que hice toda la natación cómodamente.

En la transición perdimos algo de tiempo también, pero enseguida Richard se encargó de contarnos encima de su Scott su motivación. Hicimos una primera vuelta (de las cuatro programadas) rapidísima, ¡Richard RULES! Aunque después ya nos dejó colaborar un poco a los demás. Pero insisto, dabas un relevo y al cabo de pocos segundos ya aparecían esas ruedas FF de perfil 90 que querían pasar delante y empujar sin parar. Estoy satisfecho con el trabajo que hice, pude entrar en los relevos y dar la cara. Antes de entrar en la T2 tuvimos un percance de falta de orientación en una glorieta y perdimos unos 20 segundos.

Salimos fuertes a correr. Rodrigo se quedó estirando por un problema en el soleo (estuvo a punto de romperse). Así pues en aquel momento solo éramos 4. Albert empezó tirando con mucha fuerza (quedé impresionado). Antes de terminar la primera vuelta ya sufría y Richard tuvo que darme algún empujoncito. Carlos estaba allí, resistiendo bien. Pero por sorpresa nuestra, Rodrigo se recuperó, fue recortando, y llegó al grupo justo al empezar la segunda vuelta. Este hombre nos mostró su valía, su capacidad de sacrificio, su lealtad al CN Prat. A partir de ese momento acabó mi participación en la Copa del Rey. Poco a poco abrieron hueco y antes de acabar la segunda vuelta ya paré. A nadie le gusta no poder acabar una prueba, pero esa modalidad de triatlón por equipos es así de cruel. Acabamos ni más ni menos que QUINTOS, el mejor resultado de siempre del club y solo superados por el Cidade Fluvial de Lugo, el Arcade Inforhouse, el Diablillos de Rivas y el SVC (donde el 80% de sus triatletas son profesionales o casi).

(Acabando la primera vuelta)

La valoración de mi carrera es buena. No es fácil seguir a esos hombres, lo que significa que no es una derrota quedarse a un pasito de terminar con ellos. Seguiremos aprendiendo y mejorando (sobre todo hay que volver a apretar en la carrera a pie) para pronto dar guerra a esos cuatro amigo-rivales.