jueves, 27 de diciembre de 2012

A la carga LITERARIA otra vez

Dicen que a medida que sumas años a tu espalda, el tiempo transcurre a mayor velocidad. Esto es algo que físicamente no se puede explicar pero que padres y abuelos constantemente repiten. Pues algo parecido me ha pasado estos últimos 4 meses. En un abrir y cerrar de ojos nos hemos plantado en las Navidades sin que haya podido actualizar mi espacio en la red. A lo largo de este cuatrimestre ha habido novedades. Para hacerlo bien, debería exponerlas en entradas distintas, pero como ya tengo 26 años (y la sensación de ser un poco más viejo) me esconderé en lo dicho anteriormente: el tiempo pasa demasiado rápido. Repasemos:
 
1.- Después del buen resultado en el Extrememan Menorca quedó tiempo para una última competición. Así la temporada 2012 se cerró en la Casa de Campo de Madrid con el Campeonato de España Sprint. Allí se juntó otra vez la bueno y mejor del triatlón nacional para disputarse la última corona de campeón de España. A nivel personal, a pesar de mi memoria, recuerdo que pude completar un buen sector ciclista y una muy aceptable carrera a pie para cruzar la línea de meta en la 34ª posición final. Fue un gran fin de semana junto a una pequeña comitiva del CN Prat. Definitivamente, una forma fantástica de despedir la campaña triatlética.
 
(Antes de entrar a meta)
 
2.- Cuando acaba una temporada es necesario e importante realizar un balance ya no solo con el fin de trazar el plan para la siguiente, sino para recordar y darse cuenta de lo duro que ha sido llegar hasta donde se ha llegado, y, por qué no, para sonreír después del sacrificio de 11 meses entrenando día tras día.
 
La temporada 2012 me ha permitido crecer mucho. Gran parte de la culpa es de Pacho Ayaso, el que era mi entrenador, pero que siempre fue más que solo esa figura. Debutamos en la media distancia y nos llevamos dos grandes alegrías con la 4ª posición en el B de Banyoles y la 5ª del Extrememan Menorca. Pasamos por momentos malos, los pequeños problemas físicos de enero y el abandono en el triatlón del Pont de Suert. Pero de todos ellos, de los buenos y los no tan buenos, pudimos extraer lo positivo para continuar entrenando y seguir mejorando.
 
(5ª posición en Menorca)
 
Una de las decisiones más complicadas de tomar fue la del cambio de entrenador. Sentía que tocaba buscar nuevas formas de entender nuestro deporte, para aprender más sobre los secretos del entrenamiento.
 
Des de aquí solo me queda agradecer a Pacho todo eso que me ha enseñando más allá de las sesiones de la hoja de entrenamientos. Eso ya es mío.
 
¡Gracias Pacho!
 
3.- La preparación para la temporada 2013 la he empezado con mi nuevo guía, Álvaro Rancé. Un entrenador contrastado que, por ejemplo, formando tándem con el extraterrestre Richard Calle, han llegado a pruebas internacionales con la selección nacional. Mi confianza en él es ciega. Intentaremos hacerlo lo mejor posible. De momento todo va viento en popa.
 
Para más información, su web: ÁLVARO RANCÉ
 
4.- En lo que va de otoño/invierno he participado en un par de carreras de campo a través. La primera tuvo lugar en la localidad gironina de Salt. Era un circuito ya conocido: llano, muy revirado y con cambios constantes en el tipo de firme (hierba, barro, terreno seco…). Como siempre, muchos de los atletas de la provincia aprovecharon la ocasión para seguir preparando sus inminentes desafíos y el nivel de la prueba era muy correcto. Pude entrar en el TOP 10 después de mantener el tipo hasta el final.
 
(A rueda de Salvador Ciurana)
 
5.- La segunda carrera de campo a través fue la disputada en Sant Boi de Llobregat. Hasta allí nos desplazamos Álvaro, Isa, Richard, Carlos, Sergio y un servidor para ponernos las cosas difíciles entre nosotros. Sufrí. Álvaro me propuso intentar seguir a los primeros. Así lo hicimos aunque yo solo durante la primera vuelta. A partir de ahí, las 3 siguientes para completar los 8 km se me hicieron eternas. Richard, Carlos y Sergio venían por atrás y los 5 prácticamente quedamos clasificados consecutivamente. ¿Mi posición final? 5º.
 
Una forma divertidísima de disfrutar un domingo por la mañana.
 
(Sergio, Richard, Isa, Álvaro, Carlos y un servidor)
 
6.- Finalmente, ayer corrí la Cursa de Sant Esteve en Llagostera. Por segundo año consecutivo tocó competir el día 26 de diciembre.  Se trata de un 10K (según el GPS, exacto) bastante exigente, que transcurre por pistas forestales, campos y el asfalto de las calles de la localidad. Un ambiente muy sano presidió las 2 horas que estuvimos por allí calentando, corriendo, hablando y comiendo.
 
Antes del paso por el km 1, Josep Viñolas, vencedor del Triatlón de Elche entre otros, ya había roto la carrera a base de un ritmo que se podría calificar de cómodo en llano, pero que debido a las constantes subidas del primer tramo urbano resultaba un tanto duro. Afortunadamente, pude pegarme a él y ya no nos separamos hasta cruzar la línea de meta en la co-primera posición.
 
(A punto de llegar a meta los dos)
 
¡Felicidades Josep!
 
Lo dicho, volvemos a la carga literaria.

sábado, 29 de septiembre de 2012

5º en Menorca

Todos los triatletas estábamos dentro del agua. Había otros como yo tiritando a pesar de que solo nos cubría hasta la cintura. Sentía ansias por empezar, pero no para liberarme de los nervios de la salida, sino para entrar en calor. En todos los casos, siempre se aguanta mejor un exceso de calor que una pizca frio (mi opinión). La línea de salida era amplia, lo que significaba que no había forcejeo para encontrar el sitio de partida. Los favoritos Clemente Alonso, Xavi Llobet, Olivier Marceau y Santi Pellejero miraban al horizonte. Ellos marcarían el camino a todos los demás. Me situé detrás del triatleta del VO2 no con la intención de seguirlo, sino sabiendo que a sus pies se abriría una fantástica senda.
 
(Segundos antes de la salida)
 
Un leve y dudoso bocinazo, aparte de comprobar nuestra agudeza auditiva, marcó el arranque del Extreme Man - Menorca 2012. Un mar de gorros naranjas y algunos azules (pertenecientes a los relevistas) robaron protagonismo a la calma con la que se levantaba el día en el puerto de Fornells. Solo fueron necesarios 100 metros para clarificar las posiciones. Los cuatro citados anteriormente empezaron a abrir hueco, Juanan Fernandez, triatleta mallorquín, se situó a su estela y sabía que Cristian Cofiné (compañero de club) no podía andar lejos. Hasta la primera referencia creo que iba a pies de Juanan, pero su ritmo ligeramente superior al mío me cortó. Algún gorro azul tímidamente me rebasaba hasta que una chica que venía a mis pies incrementó ligeramente la frecuencia de brazada. Así, después de recorrer unos 1000 metros, opté para esconderme detrás de aquella sirena. Un rápido análisis mientras nadábamos en paralelo me condujo a concluir que podía fiarme perfectamente de su orientación. Segunda referencia a la derecha. Ya solo quedaba, aproximadamente, un tercio del recorrido. Fue entonces cuando apareció Cristian para que juntos completásemos los últimos 500 metros detrás de la relevista femenina. Tocamos tierra en la quinta y sexta plaza.
 
(Persiguiendo a nuestra sirena)
 
La más rápida de las T1 de todos los participantes me lanzó con fuerza a por los 85 km de bici. Como no podía ser de otra forma, pronto me alcanzó Cristian rodando muy deprisa. Aunque él mismo me confesó que no llegaba muy bien de forma, volaba por los toboganes previos a Es Mercadal; donde empezaba la primera de las dos subidas que tenía cada una de las tres vueltas. La exigencia de estas dos breves ascensiones era grande, no era cuestión de perder ese fantástico ritmo. “Comer y beber, comer y beber” me repetía constantemente. Cuando las sensaciones son buenas te olvidas de todo, solo vives el momento y no recuerdas lo importante que es el futuro inmediato. Nos relevábamos constantemente para compartir la responsabilidad de marcar el ritmo. Nadie venía por detrás, por delante solo asfalto. Asfalto que engullíamos como agua después de un duro entrenamiento de verano. Primera vuelta terminada. A lo largo de la segunda empezamos a doblar triatletas. A pesar de que manteníamos nuestra velocidad de crucero las referencias con respecto a la cabeza de carrera aumentaban, de hecho tampoco era una novedad. Segundo giro al circuito completado. Continuábamos rodando en el TOP 10. “Solo un poco más” pensaba. Otro gel. Sorbo de isotónico. Nosotros  seguíamos luchando juntos, aunque separados por los 7 metros reglamentarios, contra el cronómetro. Pero a falta de 10 km para entrar a Fornells, dos triatletas que llegaron por la retaguardia nos superaron con gran facilidad. Quedaba poco y todo en terreno favorable; valía la pena sufrir y seguir a aquellos dos superdotados ciclistas hasta poner pie al suelo.
 
(Buscando la posición más aerodinámica encima de la bici)
 
Otra buena transición me demostraba que seguía conectado. Cruzar la meta dentro de los 10 mejores sería magnífico, pero en aquel momento no renunciaba a nada. Antes de completar el primer km de la media maratón ya me situé en la 6ª posición. Con casi tres horas de competición el cansancio físico empieza a dejar huella y es ahí cuando el trabajo psicológico adquiere su máximo esplendor. Todos los inputs hasta el momento eran positivos, y la cabeza, un ente a veces independiente, lo entendió a la perfección y solo ordenaba avanzar. La primera vuelta sirvió para tomar referencias, aunque mi padre, siempre atento, ya se encargaba de cantármelas.
 
(Intentando no perder la técnica)
 
“Malditos calcetines”. No se puede innovar durante una carrera, pero aun sabiéndolo decidí usar unos calcetines casi nuevos. El dolor de pies era muy molesto y al empezar el segundo giro paré para deshacerme de ellos.
 
(Momento en el que aligeraba peso)
 
Los km iban desgranando una cuenta atrás larguísima en el tiempo. Las distancias con Juanan y con Santi se iban recortando metro a metro. “¿Qué pasaría si acabase cuarto?”. La subida a la torre de Fornells era una tortura. Después de descenderla por segunda vez, y sin referencias de nadie debido a que la mayoría de triatletas ya estaban en el circuito, mi padre me advirtió de que tenía a Juanan y a Santi justo delante. Recuerdo que en aquel momento la adrenalina era máxima. Hasta entonces mi ritmo no se había resentido. Animé a Santi y me fui a por Juanan. “¡Si he llegado hasta a él será porqué no tiene más!” parecía lógico pensar. Eso me motivó a adelantarlo para intentar dejarlo fuera de combate. Desafortunadamente para mí, ni se inmuto, mostrándome que tenía reservas. Creo que fue en ese instante cuando me conformé con la quinta plaza. Sus dos cambios de ritmo, aunque después del primero le recuperé la distancia perdida porque se paró a beber, terminaron con mi resistencia. Juanan fue justo vencedor del duelo físico y psicológico. Los últimos 5 km los sufrí muchísimo. Mi amplitud de zancada cayó estrepitosamente, pero la renta con los perseguidores era más que suficiente. No supe disfrutar del momento hasta entrar en el carril que conducía a la línea de meta. Allí el calor de la gente consiguió que me olvidara de todo. El momento fue mágico. QUINTO… QUINTO…
 
La felicidad era máxima. La satisfacción, como diría Guardiola, eterna.
 
(Después de cruzar el arco de meta)
 
Juanan y yo nos fundimos en un abrazo. Luchamos para ser el mejor de los no profesionales. Un final realmente emocionante. Una carrera magnífica ¡Felicidades!
Clemente, Llobet y Marceau (el podio en este orden) son profesionales reconocidos, contrastados y con un gran bagaje. Todo un placer estar tan cerca de ellos.
 
Felicitar a Cristian Cofiné (hicimos un trabajo en equipo excelente. Acabó primero de su grupo de edad), a Andreu Marimón (yendo a más hasta cruzar la meta en una meritoria 8º posición), a David Rovira (que a pesar de no tener su día siempre da la cara) y a todos los que acabaron la prueba.
 
 
Agradecer a Bioibérica y a sus caras más visibles en Fornells (las dos Cristinas e Itziar) que se hicieran cargo de mi inscripción.
 
(Junto a Itziar, Cristina Polo y Cristina Martínez)
 
Algo que siempre he querido decir: “Agradezco el apoyo de mi patrocinador; Sant Hilari Sacalm”.
 
En definitiva, un fin de semana de cuatro días en Menorca mejor acompañado que nunca:
 
(Mi madre)

(Mi padre)

lunes, 17 de septiembre de 2012

El río vuelve a su cauce

La inspiración y la motivación a veces se fugan, y no solo a la hora de practicar deporte, sino en acciones mucho menos cansadas físicamente hablando, como escribir. Miles de segundos se ha llevado el reloj antes de que volviera a visitar mi espacio, mi ventana a la red. A lo largo de las semanas que siguieron al abandono del Pont de Suert estuve muy despistado a lo que entrenamientos se refiere. Las condiciones climatológicas de la “ciutat comptal” tampoco eran un “input” positivo de cara a remediarlo. En aquellos días prefería la tele a las gafas de natación, el sofá a la bicicleta y las chanclas a los zapatos de correr.

No me gustan los tópicos, pero hay uno de ellos que habla de subidas y bajadas, de que después de una, viene la otra; de los puntos de inflexión. Así, los TRIstes días a lo que deporte se refiere de la primera quincena de agosto (insisto, solo a lo que deporte se refiere. Muy diferente que en el caso de Cristiano Ronaldo), dejaron paso a las alegres jornadas hasta día de hoy. Sin ir más lejos, ayer por la mañana participé en una marcha popular de montaña de mi pueblo, Sant Hilari, y a pesar de ser un recorrido exigente y no muy adaptado a mis características físicas, si pude disfrutar como hacía tiempo que no conseguía hacer. La primera mitad de carrera yendo con el vencedor, el joven atleta del CA Lloret-La Selva Arnau Turon, y la segunda ya en solitario, sufriendo en silencio.

(Junto a Arnau. Foto gentileza de mi madre)

Pero esas buenas maneras no eran nuevas. Hace un par de semanas salieron a relucir tímidamente en el Triatló de Catalunya, en Banyoles. Con un cartel de lujo y con la incógnita de saber exactamente como me encontraría, era una quimera pensar en revalidar el 8º puesto del año anterior. Esta vez en el agua sufrí más de lo habitual, saliendo rezagado del grupo donde creo que debía estar. La concentración juega un papel importantísimo, y comenzar sin ella es una fatal decisión. De todas formas, aun quedaba pescado por vender y rápidamente se formó un grupo interesante con el que a priori se podría compartir esfuerzo sobre las dos ruedas.

Entrábamos a colaborar frecuentemente en los relevos 4-5 triatletas, mientras que los veinte restantes se mantenían a la expectativa. Escondidos en la tranquilidad de la rueda ajena. Parecía interesante intentarlo, los que movíamos el grupo teníamos ritmo. Así, después de hablarlo, se encadenaron varios ataques, la mayoría de ellos lanzados por Lluís Vila (siempre un espléndido aliado en el sector ciclista) y un servidor, hasta que en uno de ellos conseguimos escaparnos y formar un grupo de 6 con ambición y ganas de empujar. Entre ellos estaban Jordi González y Sergio García, compañero de club. A partir de entonces, las arrancadas se convirtieron en relevos largos y sostenidos, con la única finalidad de avanzar. Durante esos 40 km pude sentir como las bielas de la bici formaban parte de las piernas, moviendo desarrollo con gran agilidad.

(Justo antes de la T2. Con Sergio García)

(Empezando a correr con Lluís Vila)

A pesar de haber sido generoso en el esfuerzo hasta el momento, creía poder seguir con la misma línea. Pude transicionar rápido, pero al empezar la carrera a pie un molesto dolor en la zona abdominal me impedía conseguir la verticalidad. Lógica y desafortunadamente, no podía rendir al máximo. Durante esos compases me convencía de que ese dolor era pasajero, y de que pronto desaparecería. Iba perdiendo posiciones a un ritmo vertiginoso hasta que milagrosamente, sobre el km 5, el dolor se esfumó. La rabia y la frustración dejaron paso al alivio y a la alegría. Todos los sentidos estaban activados de nuevo y una nueva carrera de 5k se estaba por llegar. Era capaz de correr muy rápido. Sin reservar nada pude recuperar progresivamente posiciones, hasta entrar en meta el 21º de la general.

Aunque me hubiese gustado poder luchar para aparecer más arriba en la clasificación, no puedo negar que acabé con el convencimiento de que han vuelto las mejores sensaciones. Ideal para afrontar el próximo reto, el EXTREME MAN Menorca. Voy a hablar de la prueba a lo largo de esta semana.

Gracias a los puntos sumados por Albert Reig, Richard Calle y Rubén Barrio, ganamos de nuevo la liga catalana de triatlón. ¡Felicidades a todos!

(Foto de familia para celabrar la proeza)

martes, 17 de julio de 2012

Pont de Suert; el amargo abandono

Con la idea de que fuese el último triatlón de esta primera parte de la temporada, salimos el sábado destino Sort, que tiene la administración de lotería más laureada de todos los tiempos, para el domingo desplazarnos al Pont de Suert con el fin de afrontar el campeonato de Catalunya absoluto de triatlón. El estado de forma en el que me encontraba no era ni mucho menos el idóneo. La fatiga hacía ya semanas que retumbaba por mis cansadas piernas. Poder repetir un resultado como el del año pasado en Banyoles (8º absoluto) era una auténtica quimera.

Fue una natación extraña por su facilidad. Habiendo una inscripción de más de 400 triatletas se podía prever algo de jaleo en el inicio. El agua, fresquita, obligó a que tuviésemos que enfundarnos nuestros neoprenos. Salida. Primeros 100 metros y una gran duda me acechó. Según habían informado había que completar el triangulo acuático siguiendo el sentido de las agujas del reloj, pero tuve la sensación que la punta formada a mi derecha, con los mejores nadadores, iba en sentido contrario. El punto de vista des de la cota del agua me jugó una mala pasada y realicé un ligero cambio de dirección. Una pérdida absoluta de tiempo y desafortunadamente no pude formar parte del grupo en el que creo que debía estar.

(Salida del agua en solitario)

Una T1 complicada (básicamente porque estaba ubicada en una subida) me dejó mermado para los primeros km de bici. El colapso de mis piernas no me permitía conectar con dos triatletas que tenía a escasos 50 metros. De todas formas un grupo potente comandado por Juarez del Mataró nos absorbió. Poco después otro pequeño pelotón con Soler (también del Mataró) en cabeza permitió que se formase el primer gran grupo. Por delante sobrevivían tres pequeños lotes de ciclistas. Los dos citados triatletas, mostrando un gran potencial sobre la bici, se fueron mientras que a nosotros nos costó una vuelta llegar a entendernos. Vila, Queralt, Martin, Merino y alguno más, empezamos a entrar a los relevos. El circuito transcurría en una carretera con dos puntos de giro a unos 6 km de Pont de Suert. Primero con una clara tendencia a subir, para luego girar sobre nuestros pasos y aprovechar el terreno favorable. Un trazado muy aburrido.

A falta de unos 5 km para calzarnos las zapatillas de correr, pudimos enlazar con el grupo de Sergio García, León y Ruvireta entre otros. Ahí había la 15º plaza.

Durante el segmento ciclista ya notaba que iba al límite. Apenas bebí. Y aunque participé activamente en los relevos, después de cada uno de ellos tenía dificultades para recuperar. No era capaz de, como dice Perico Delgado, acompasar la respiración con cada pedalada.

Empecé a correr con facilidad y agilidad. Fue un espejismo. Tenía el pecho cargado, las piernas muy adoloridas y por la cabeza rebotaba como el eco en las montañas la palabra abandono. No es fácil tomar esa decisión. Miento. Es fácil abandonar. Uno podría llegar a acostumbrarse a abandonar ya que de esta forma no se sufre. Lo realmente difícil del acabar antes de tiempo es el post-carrera. “Todos han sufrido, todos han terminado, todos han triunfado”, piensas. Todos excepto el que ha abandonado. Esa es mi visión del abandono, aunque unas pocas veces, y por motivos de salud, puede estar justificado. No es el caso del domingo. Cuando Carlos Mir, tercer hombre del club en la clasificación, me pasó, la retirada se consumaría enseguida.

(Al final terceros por equipos con Reig, García y Mir) 

Destacar a 4 nombres propios. Primero a Serrano, Parreño y Moreno, que coparon los tres cajones del podio. Y segundo felicitar al que creo que fue el hombre del día: Albert Reig, amigo y compañero a quién le salió un triatlón antológico (aunque él no lo reconozca), manteniendo la tercera plaza hasta a falta de 2 km para meta. Se colgó una medalla de chocolate amargo que poco a poco ganará en proporción de azúcar y pronto le sabrá a oro.

Hoy, sentado en el sofá de mi casa con un resfriado de caballo y unas decimillas de fiebre, puedo decir que toca descansar para recuperar la alegría y afrontar esos atractivos próximos meses de septiembre y octubre que vienen.

miércoles, 4 de julio de 2012

6º en Puigcerdà

Otra vez han pasado muchos días des de la última actualización. El trabajo, los entrenamientos, y simplemente el humor, son las tres principales causas de esa laguna literaria. Dos crónicas de dos carreras tengo pendientes: la primera, corresponde al clasificatorio para el campeonato de España élite de Banyoles disputado hace ya más de dos semanas, y la segunda, la del triatlón de Puigcerdà; prueba del pasado fin de semana. Ya des de niño, cuando merendaba pan con chocolate, siempre comía en primer lugar ese dulce placer de los dioses. Siguiendo esa misma filosofía para escoger la carrera a explicar, continúo aparcando el triatlón de Banyoles.

Puigcerdà está lejos, en plena naturaleza pirenaica, y es por eso que muchos de los participantes optamos para pasar la noche del viernes allí.

El día despertó acorde con la tranquilidad de la zona. Ya con el neopreno enfundado, un corto calentamiento sirvió para recordar al cuerpo que tocaba competir. El muy cobarde no estaba dispuesto a ponérmelo fácil. La pesadez de brazos se dejaba notar y aquella agradable sensación de ligereza tampoco aparecía. Algo que desafortunadamente acostumbra a ser frecuente.

(Al pontón antes de empezar)

A grosso modo, el recorrido de natación lo formaban una vuelta y media al lago del centro de la localidad. La combinación sin olas y con neopreno era magnífica para mí. Hasta la primera boya nadé prácticamente solo esquivando los temidos golpes de las aglomeraciones. Los favoritos se fueron a la derecha del pontón de madera. Había mucho jaleo allí. Fue clave la elección del punto de salida y el giro en esa primera boya. Al sacar la cabeza del agua estaba a pies del grupo de favoritos ¡Excelente! Durante la T1 me pude localizar: Sergio García justo adelante, Carlos López justo detrás, Richard Calle a la vista… Un momento… ¿Richard a la vista? Ver también a Albert Parreño (Fasttriatlon) supuso la confirmación de que el sector de natación había sido bueno de verdad.

Richard, generoso, ofreció su rueda y nos acercó a Antonio Roldán (Mataró), escapado hasta el momento. Lideré la prueba durante algunos centenares de metros. Es un lujo sentir que vas primero. Es un lujo ver a la moto de la policía que abre la carrera. Es un lujo competir con la gente que estaba allí. Unos tres km de subida conformaban la parte más dura del recorrido (juntamente a los 500 metros antes de dejar la bici a la T2) y es allí donde se decidió todo. Richard movió ficha y el pelotón tembló como hojas bailando al ritmo del viento otoñal. Sacó a relucir su clase encima de las dos ruedas componiendo una preciosa sinfonía con cada una de sus pedaladas. López de Sagredo (un junior del Fasttriatlon) y Carlos (mostrando su buenísimo estado de forma) se agarraron a la rueda del virtuoso Calle. El podio se iba. Quedamos cuatro en un segundo grupo, entre ellos Macara (Manresa) y Pagès (Fasttriatlon). Sobre el km 10 llegaron al grupo Soler (Mataró) y García (que sufrió una caída en la T1) y el primero de los dos, como si de un enviado del diablo se tratase, convirtió los escasos km que quedaban en un infierno.

(Antes de entrar a la T2)

Salí ligeramente mejor de la T2 que mis rivales, pero pronto Sergio se unió a la fiesta. Ibamos cuarto y quinto respectivamente. El ritmo que llevábamos no era muy exigente y desafortunadamente yo sufría. Los fantasmas de la carrera a pie volvían a aparecer. No acaban de salir las cosas en esta disciplina. Fuimos juntos hasta que a falta de 2 km Sergio se fue a por esa trabajada medalla de chocolate. Lluís Vila (Terrassa) venía como una exhalación por la retaguardia y nada pude hacer para no ser superado. Otros buenos corredores avanzaban con fuerza pero la meta ya estaba demasiado cerca. La sexta plaza era mía.

(Se nota la falta de fuerza en la zancada)

La lucha por el podio finalizó con el sorprendente  López de Sagredo ocupando el cajón más alto; Richard acabó segundo y Carlos obtuvo una merecidísima tercera posición. Por equipos ganamos gracias a la fantástica aportación de Sergio como tercer hombre.


(¡Nadie respiraba en la foto!)

Por su parte la gladiadora Mar Celma cruzó la linea de meta en la tercera posición final absoluta completando así un buen fin de semana para el CN Prat.
 
La necesidad de descansar empieza a ser evidente, eso podría explicar la bajada de rendimiento en la carrera a pie, aunque también barajamos otras opciones. Cuesta asimilarlo mentalmente y más cuando hace un par de meses todo iba viento en popa. 

Un triatlón para repetirlo el próximo año (organizativamente hablando un 10) y desquitarse de esa sensación de haber corrido mal.

Por último felicitar a todos los amigos y compañeros FINISHERS (y no finishers) que se desplazaron a Austria para participar en el Ironman de Klagenfurt!

miércoles, 13 de junio de 2012

QUINTOS de nuevo

Por fin la crónica de la Liga de Clubes. Esta vez ha costado encontrar el momento para escribirla.

La Liga reúne a todos los clubes de triatlón de España con la finalidad de que se diputen el título de mejor equipo nacional. Un mínimo de 6 triatletas y un máximo de 10 deben intentar sumar tantos puntos como sea posible (va en función de la posición a la que acaba cada uno) para que su club ascienda de categoría (hay tres divisiones: primera, segunda y promoción), no descienda, suba al podio, o se corone como el mejor club del país.

Por enésima vez debo destacar el buen ambiente que se respira en las salidas del CN Prat – Triatló. Una comitiva de 20 gladiadores es garantía de risas, condición sine qua non.

El domingo por la mañana las chicas hicieron todo lo que estuvo en sus manos para mantener la categoría, pero desafortunadamente no pudo ser. La 1ª división es muy dura. Una de las reglas más importantes de la competición es el tiempo de corte: si uno quiere puntuar no puede ceder más del 25% del tiempo que invierte el primero en acabar. Ellas se quedaron a las puertas debido a que todas no pudieron sumar, algo que si harán el año próximo para volver a subir en primera, que es donde se merecen estar.

(Equipo femenino)

(Equipo masculino)

Después de las chicas llegó nuestro turno. La idea era clara, repetir o mejorar el resultado de 2011. La playa de Canet de Berenguer, muy plana, obligaba a correr bastantes metros con el agua hasta la altura de las rodillas. Mucho sufrimiento en esos primeros metros. Las piernas, pesadas, no ayudaban a avanzar con la agilidad de la gacela. Una vez cogida la horizontalidad, me costó encontrar mi sitio. Había neoprenos por todas partes. Mientras que en las pruebas catalanas con mi nivel de natación se puede salir en posiciones muy dignas, en la Liga la cosa cambia. Las prestaciones de todos los de “clase media” son muy parejas, lo que significa que los golpes están a la orden del día. Es paradójico. Mientras que los buenos pronto encuentran su espacio para mostrar todo su potencial a base de buena técnica, los humanos, ya de por si peores nadadores, debemos centrarnos en luchar para respirar, olvidando la técnica, descuidando la orientación y perdiendo aun más tiempo.

(Albert saliendo con los mejores)

(Sergio a por la T1)

(Carlos y un servidor)

Los Reig, Torres, Calle, Alexandre y García salieron pronto del agua, pudiendo formar parte de los pelotones delanteros. Mientras que López, un servidor, Zanuy, Cofiné y Chirico salimos algo más rezagados. El sector ciclista se podría resumir en dos acontecimientos: el primero, la caída de Carlos López y su consecuente abandono. A priori una mala noticia para las posibilidades del equipo ya que los puntos que aporta siempre son fundamentales. El otro acontecimiento fue la reorganización de los pelotones. Los primeros grupos se unieron (con Calle, Torres y Reig ahí insertados) mientras que por atrás se formó el gran pelotón perseguidor con los demás pratenses. Nos lo jugaríamos todo a la carrera a pie. Era de esperar. Un circuito ciclista llano solo complicado por algunas rotondas no podía ser determinante de ninguna manera.

(Albert y Richard a por la segunda vuelta)

Estuve preparando esa carrera a pie a conciencia. El momento de mostrar esos entrenamientos al mediodía acompañado únicamente por nuestro sol había llegado. El primer km fue rapidísimo, de continuar hasta el final con tal zancada hubiese podido contactar con algún triatleta del primer grupo. Sin embargo, y muy a pesar mío, no solo no pude mantener el ritmo, sino que este bajó paulatinamente. 18’ en un 5000 es mucho. Demasiado. De todas formas para sacar conclusiones todavía hay que esperar. El próximo sábado hay el segundo asalto.

(Rodrigo avanzando con fuerza)

(Emparejado con Lluís del Mataró)

Richard Calle, 10º, hizo un parcial a pie increíble; Rodrigo Torres y Albert Reig, 18º y 21º respectivamente, aportaron gran cantidad de puntos. Los tres demostraron de nuevo que son los pilares del equipo. Un servidor, 53º; Sergio García, 55º; Alex Zanuy, 60º; Cristian Cofiné, 64º; Lucas Chirico, 65º; y Aitor Alexandre, 68º; entramos en un puño y aportamos tanto como pudimos. Esa regularidad en la entrada a meta es muy buena, SOLO debemos mejorar cada uno en 20 plazas y el podio nos pertenecerá.


Repetir de nuevo un QUINTO puesto en la Liga de Clubes y esta vez sin que uno de nuestros integrantes pudiese puntuar nos reafirma en este TOP 5 español. La lucha por el podio aun está lejos, pero quién sabe si en la próxima campaña lo conseguimos.

sábado, 2 de junio de 2012

Previa de la Liga

Consolidados entre los mejores clubes de España, tenemos la oportunidad de demostrarlo de nuevo este próximo domingo en Canet de Berenguer donde tendrá lugar una nueva edición de la Liga de Clubes. Como siempre, la batalla en la primera división será de las épicas y si queremos repetir la 3ª plaza de Ferrol 2010 o la 5ª de Pulpí 2011, deberemos mostrar nuestra mejor cara. El equipo, compensado, rebosa energía positiva.

(Calle)

Richard CALLE: el mariscal. La temporada acaba de empezar y ya ha cosechado grandes resultados en la media distancia repitiendo, por ejemplo, podio en el Campeonato de España Élite. Da igual que sea un triatlón de corta, media o larga distancia, él siempre juega con los buenos (los buenos de verdad).

(Torres)

Rodrigo TORRES: talento argentino. Sin mucho entreno en sus piernas ganó el triatlón de Sitges y ha disputado todo lo que ha corrido. Cuando empieza a entrenar su gráfica de rendimiento es exponencial: con poco tiempo consigue grandes mejoras. Se saldrá.

(Reig)

Albert REIG: no se cansa de hacerlo bien. Posiblemente el mejor nadador del equipo y de los más rápidos a pie. Buenísimos resultados en la media distancia abalan su estado de forma en bici. Estará entre los mejores otra vez.

(López)

Carlos LÓPEZ: va subiendo peldaños año tras año. Su gran fuerza en las tres disciplinas y su buen hacer son una garantía para todos. Ya ha demostrado que está “ahí” entrando en el TOP10 de todos los triatlones en los que ha participado este 2012.

(García)

Sergio GARCÍA: yendo de menos a más en este  primer tramo de temporada, está empezando a mostrar su mejor versión de nuevo caracterizada por una regularidad tremenda. Estamos de enhorabuena.

(Zanuy)

Alex ZANUY: el primero del CN Prat en clasificarse para el Campeonato de España Élite de Triatlón. Esta temporada ha hecho un salto de calidad en el agua y en la carrera a pie impresionantes. Su aportación es clave.

(Chirico)

Lucas CHIRICO: está más motivado que nunca. Últimamente su rodilla le había impedido mostrar toda su clase. En la temporada de duatlón ya enseñó la magia que tiene.

(Cofiné)

Cristian COFINÉ: joven fuerza de la naturaleza sobre las dos ruedas, debuta en una Liga de Clubes y eso es un hándicap positivo. Su calidad le puede catapultar a una magnífica posición final.

(Alejandre)

Aitor ALEJANDRE: aun con mucho camino por recorrer en el horizonte (por su temprana edad), ya demostró en Sant Feliu que está haciendo las cosas bien. Nadador de procedencia, ha crecido mucho sobre la bici y corriendo.

(Fauria)

Antolí FAURIA: dos Ligas con sendos justos resultados han hecho que preparásemos esta prueba con mucha ilusión. La idea, como la de todos, es la de ayudar y sumar al máximo.

¡SOM-HI NOIS!

domingo, 27 de mayo de 2012

TANDEM-eando por Suiza (Día 3): ¡C'est fini!

El esfuerzo del día anterior pasaba factura y fue por eso que optamos para alargar el tiempo en cama. A las 10 cruzamos las miradas por primera vez y sin decir una palabra nos entendimos: ”¡Estoy muerto!”. En ambos lo peor era el dolor en los cuádriceps (en mi caso acentuado por la carrera a pie del viernes). De todas formas nos decidimos a salir. La diversión de montar en tándem compensa. La idea era la de hacer 60 km, es decir, llegar a Gland y volver. Solo hay que seguir el perímetro del lago Leman dirección Ginebra y encuentras esa pequeña localidad rodeada de viñedos.

(Los viñedos)

(El lago siempre protagonista)

El ritmo, alegre, nos permitía avanzar rápidamente y en poco menos de una hora nos plantamos en Gland. Allí nos sentamos en un banco a repostar a base de fruta y a disfrutar de las vacaciones. Lo más curioso de la vuelta fue cruzarnos con otro tándem con el que nos saludamos efusivamente.

(Repostando)

Concluimos la tercera etapa con 62 km y con la sensación de haber gastado todo lo que se podía gastar aquí en Lausanne. Al acabar los dos teníamos claro que no habría cuarta etapa, aunque en nuestro planning si que figuraba.

Así, aquí se acaba nuestra aventura en tándem por Suiza. Ha sido una experiencia muy bonita que ha aunado deporte, turismo y buena compañía (eso último, de largo, lo mejor). Está claro que lo repetiremos.

¡Au revoir Lausanne!