miércoles, 28 de agosto de 2013

#posadasMD

En aquel momento no era consciente de que por detrás (sin contar a Gustavo Rodriguez que venía a mis pies) los inmediatos perseguidores tocarían tierra 1 minuto y medio después de los 1900 metros. Otra vez navegando entre dos aguas. Después de la primera boya perdí el grupo de Cáceres, Ruzafa y Estrangeiro. El enésimo despiste en el agua. No eran más rápidos que yo simplemente que mi concentración me jugo una mala pasada. Sigo cometiendo errores. Por lo demás, hay que seguir trabajando para recortar segundos en próximas competiciones.

Salida del agua en 17ª posición

No pude ni intentar seguir a Rodriguez cuando me rebasó sobre el km 2. Los hay que, a pesar del buen entreno de bici con el que llegaba, juegan en otra liga sobre las dos ruedas. A partir de este momento me quedé solo hasta el inicio del bucle de las dos vueltas. Mirada atrás. Nadie. 5 minutos después, mirada atrás. Nadie. Me auto-convencí de que mi ritmo era óptimo y por este motivo a los perseguidores les costaba llegar. No era legítimo dudar tan pronto. Me encontraba bien.

El primer tren que podía seguir era de un solo vagón. Un Saltoki Trikideak con unos gemelos imponentes y que era capaz de mover un desarrollo nada habitual. “No te dejaré”, pensé. Me exigía. El circuito tenía repechos y eso me hacía sufrir. En aquel momento pedía a mi corazón algo más que oxígeno para los músculos del tren inferior. Estaba aguantando a alguien que me llevaba un poco por encima de mis posibilidades. Prometí sufrir. He perdido muchas ruedas por negarme a sufrir. Fue entonces que a lo lejos se veía un grupo de 4 unidades. Adrenalina al máximo de nuevo. Los parámetros internos volvieron a la normalidad. El grupo de Estrangerio fue mi meta volante. Comí y bebí cómodamente a su rueda. Iraizoz, con el cuarto parcial en bici, siguió con su ritmo atrancado. Hasta luego y gracias.

Sin quererlo me puse a tirar del grupo hasta que nos alcanzó Amatriain (vigente campeón de España de la especialidad). Venía solo. Estarngeiro movió ficha enseguida y yo a su rueda. Al cabo de unos km me encontraba de nuevo en cabeza del grupo. Tirando del vasco y del portugués. Me sentía a gusto, y ahora no me refiero en el sí de la carrera, sino conmigo mismo. Verme ahí me aportaba paz interior.

Sobre el km 50, y coincidiendo con el inicio de la segunda vuelta, Amatriain se puso delante. Lugar que ya no abandonaría hasta poner pie al suelo en la T2. A pesar de que podría definir su ritmo como cómodo (siempre en el contexto de un Campeonato de España Élite), recordé las sabias palabras que me dedicó Álvaro Rancé durante la noche anterior: “Se inteligente”. Otras de Richard también me vinieron en la cabeza: “Espera detrás, nadie te conoce”. Y efectivamente así lo hice.

La sorpresa mayúscula fue cuando contactamos con Richard sobre el km 75. Esto era una dosis de moral aún más grande a pesar de ser consciente de que no era una situación normal que estuviera completamente solo. Al finalizar la prueba contó que no había encontrado las sensaciones después de salir del agua. ¡Y ACABÓ 9º! Todo adjetivo se queda corto para describir su calidad.

Trancisión

Transición. Amatriain y Estrangeiro arrancaron muy rápido. El primero entró a meta 5º con el mejor parcial de carrera a pie. Me estaba costando. Salí unos segundos antes que Richard pero deseaba que llegase. No tardó. Me animó a seguir su estela. Aquel se estaba convirtiendo en el mejor momento de la carrera y quizá en el mejor momento desde que empecé con eso del triatlón. Fueron muchas horas de entrenamiento compartidas que se culminaban con aquellas zancadas conjuntas en plena disputa del Campeonato de España. Estaba corriendo con el mejor y rodeado de los otros mejores.

A la estela de Richard

Comenzando la última de las cuatro vueltas

Sin embargo la segunda mitad de la media maratón la viví en solitario. Los músculos empezaban a acusar el cansancio. El Sol apretaba (aunque menos de los previsto). Me entregué al ritmo. No había más. A falta de 3 km bajé de la 10º a la 12º posición. Una anecdótica pérdida. No estaría en el TOP10, pero me quedaba muy cerca. Estaba contento. Feliz. Me sentía satisfecho. Realizado. Crucé la línea de meta en la 12ª posición de la general y consiguiendo una increíble 11ª plaza en el Campeonato de España de MD. El resultado de mayor prestigio que tengo.

Lucas Chirico cuajó senda carrera magistral entrando 19º (a pesar de sus problemas de rodilla) y catapultándonos a la 3ª posición por equipos. ¡Felicidades LUK! Has hecho un salto cualitativo brutal.

Disfrutando del podio

Terceros por equipos

La comitiva con el equipo fue fantástica. Todos aportamos nuestro granito de arena tanto en carrera como en la convivencia.

ALBERT ROCA: uno de los mejores RAIDers del mundo y que en su temporada de debut en triatlón se atrevió con la Élite. No le salió como esperaba pero sus condiciones físicas dejan entrever un gran potencial.

CRISTIAN COFINÉ: desafortunadamente no pudo acabar pero estuvo allí para ayudar al equipo.

ERNEST RENEDO: después de un parón debido a varias lesiones se reencontró.

JUDITH CORACHAN: sin apenas entrenar terminó la carrera en el TOP 10 de la salida Élite. Esperemos que haya vuelto para quedarse. Quedaron, junto a Olga y Marta, campeonas de España por equipos.

CRISTINA PRAT: problemas intestinales impidieron que los espectadores vieran su estado de forma. A la próxima carrera te sales.

OLGA SEPÚLVEDA: ganó su grupo de edad y demostró su mejora en la distancia.

MARTA BASSA: la mujer que siempre está y es capaz de hacerlo bien en cualquier distancia. Acabó tercera de su grupo de edad.

Solo me queda agradecer el apoyo incondicional de mi familia. Mis padres bajaron a Posadas sabiendo que era una carrera importante. A mi hermano y patrocinador (jeje). Y a Núria, que a pesar de que no estuvo físicamente empujaba des de Girona.

Un fin de semana que permite ser más optimista que nunca.

miércoles, 21 de agosto de 2013

P-O-S-A-D-A-S

“¿Posadas? ¿Dónde está?” Creo recordar que esta es la primera vez que nombré esta localidad cordobesa. Fue a principios de año debido al repaso del calendario de la Federación Española de Triatlón. Era una fecha importante a recordar, el Campeonato de España de MD.

A partir de entonces su frecuencia de paso por el entorno ha ido incrementando sustancialmente. Primero solo la pensaba una vez por semana y por casualidad, después la decía públicamente cada tres días. Durante el último mes esta palabra viaja por mi mente a diario junto a otras como: Ruzafa, tiburón y siesta (no tiene mucho sentido, lo sé. Sinceramente creo que la cordura es inversamente proporcional a las horas de entrenamiento). La obsesión con esta población es tal que nunca antes había usado tantas veces un hastag (#posadasMD).

Una preparación dura de dos semanas en pleno periodo vacacional (si no, hubiese sido imposible) impulsa mi optimismo para afrontar la carrera. Sin embargo, la clave para realizar tanto despliegue físico fue la compañía. Ha sido un placer compartir tantos kilómetros íntegramente con Richard Calle; parcialmente con Lucas Chirico; y esporádicamente con Jan Frodeno y Emma Snowsill (técnicamente solo compartimos piscina). Esto ya no nos lo quita nadie, independientemente del resultado final en el triatlón.

No todo podía ser triatlón

Después de una dura sesión de carrera a pie

Antes de una de las salidas

Con la boca abierta para ofrecer más resistencia

Referente al día D, el juez de paz será sin ninguna duda la meteorología. El calor se erigirá como protagonista durante la media maratón (se ha activado la alerta por ola de calor esta misma semana) con valores de temperatura que superaran ampliamente los 35ºC.

Se perfila una ardua batalla.

domingo, 18 de agosto de 2013

Resumen de lo que va de temporada (2ª parte)

En esta entrada queda cerrado el repaso de la primera parte de la temporada con las crónicas del 3TCS (Triatlón MD de Castellón), del Campeonato de España de Triatlón Sprint y del Triatló de Puigcerdà.

3TCS (TRIATLÓN MD DE CASTELLÓN)

Llega un momento, en la mayoría de deportistas que empiezan con nuevos retos, que con ser finisher no es suficiente. Llega un momento en que cambiar el ritmo para llegar décimo en lugar de undécimo es importante. Llega un momento en el que el resultado de cada prueba suma o resta en el estado anímico. Así, des de hace algunos años estoy afincado en este estado resultadista y por fin llegó el momento de saborearlo.

La idea, des del día que me inscribí, era subir al podio del 3TCS. Núria y yo nos desplazamos a Peñíscola con la ilusión de conseguirlo. La lista de salida no era la de un campeonato de España, sin embargo estaba el campeón de España y de Europa Miquel Blanchart, y otros como Boneta, Fortuny o Santander.

El sector de natación, una travesía que rodeaba el castillo des de la playa sur a la norte, solo estuvo empañada por el Sol, aun bajo, que impedía poder disfrutar plenamente de cada brazada. Era fácil perder de vista las boyas. Toqué arena en cuarta posición después de casi treinta minutos en solitario por las aguas del Mediterráneo.
Salida del agua - Foto de Núria Iturbe

En las tres vueltas en el circuito ciclista tenía que asentar las bases para no llegar muy lejos de los cracks de las dos ruedas. Pasó Cofiné. Rápido, demasiado rápido (a pesar de que al final solo nos separaron 3 minutos). Luego Fortuny, con el que me asocié hasta la llegada de Boneta. Fuminos los tres en bloque, primero compartiendo esfuerzo para luego dejarle toda la responsabilidad al triatleta de Lleida. En los últimos 20 km fue Fortuny quien tiraba del carro. Me sentía bien acomodado en el ritmo de carrera. Boneta y Fortuny están muy curtidos en la distancia y si los podía seguir significaba que haríamos un buen parcial. Las posibilidades de podio seguían intactas.

Entré a la T2 en 6ª posición, salí 4º y en el km 3 de carrera ya iba segundo (después de rebasar a Cofiné y Santander). Estaba siendo generoso con el ritmo. Optimista. En aquel momento la idea era cruzar la línea de meta en segunda posición con un buen parcial a pie. Sin embargo tenté demasiado mi suerte, desafié mi cuerpo, y eso me sentenció. Tenía renta suficiente para no temer por perder un cajón de podio pero Boneta se acercaba peligrosamente hasta que al finalizar el segundo giro me sobrepasó limpiamente. Los últimos 7 km fueron agónicos hasta el desvío a la recta de meta donde todos los males desaparecieron. Había estado esperando este momento mucho tiempo.

Miquel Blanchart ganó sobradamente con los mejores parciales en las tres disciplinas. Un placer compartir podio con él y con Boneta. El TOP 5 lo cerraron Santander y Fortuny.

Podio absoluto con Boneta, Blanchart y un servidor - Foto de Núria Iturbe

Mención especial a mi padre, que otra vez estuvo allí después de su particular triatlón entre autopistas, carreteras secundarias y zancadas.
Una prueba muy recomendable, con una gran organización. Volveremos.

CAMPEONATO DE ESPAÑA DE TRIATLÓN SPRINT (ALTAFULLA)

Como todo campeonato de España, la salida élite la formaban más de 100 triatletas con mucho nivel. No preparé la carrera como debía y llegué allí sin la energía necesaria, sin una visualización de carrera sólida. Una natación muy pobre me hundió en la clasificación. La bici también la sufrí a pesar de estar bien de forma. Iba insertado en un buen grupo con el que íbamos cazando a otros. A pesar de todo, la carrera a pie si sirvió para maquillar el resultado final (49ª).

Corriendo al límite - Foto de Salvador Pou

Richard Calle se salió de nuevo (10º) mientras que el jefe Álvaro Rancé imparte cátedras de que la edad poco importa (23º).

TRIATLÓ DE PUIGCERDÀ

Por tercer año consecutivo nos desplazamos a Puigcerdà. Tierra de exuberante naturaleza e infinitas montañas. Como siempre Álvaro Rancé, mi guía y entrenador, se encargó de que todo saliese a la perfección con senda organización de matrícula de honor.

Nadar en el lago de Puigcerdà es sinónimo de tener una opción de llegar a la T1 en la cabeza de carrera. Esto se explica por la temperatura del agua (que obliga a usar neopreno), la ausencia de corrientes y que el sector no llega a los 750 metros. Salí con todo hasta la primera de las boyas girándola a cola del grupo delantero. A partir de ahí el bloque se fue estirando hasta salir a escasos 50 segundos de Joan Ruvireta y a 20 de Rodrigo Torres.

Apreté los dientes durante los primeros compases sobre las dos ruedas con el fin de intentar dar caza al grupo delantero. Sin embargo por detrás ya venían con fuerza Lucas Chirico, Lluís Vila y Jordi Vilà. Los cuatro, junto a alguna aportación de Baizán, empujábamos a base de relevos y nos divertíamos. Se agradecen compañeros de viaje con esa actitud. Con el valor suficiente para sumar. Sin especular.

Llegada a meta - Foto de ISART

 Lluís Vila, como de costumbre, imprimió un ritmo imposible de seguir justo después de dejar la bici. Nos quedamos Lucas y un servidor compartiendo esfuerzo a pesar de que a falta de 1 km encontré la fuerza necesaria para incrementar el ritmo y consolidar la 8ª posición. Contento con el resultado y gracias a la suma de Rodrigo (acabó 6º) pudimos alzarnos con la segunda posición por equipos.

Destacar el recital de Albert Moreno y Joan Ruvireta. Primero y segundo respectivamente mostrando su superioridad en bici.


jueves, 25 de julio de 2013

Resumen de lo que va de temporada (1ª parte)

Últimamente me cuesta encontrar el momento para escribir. El día a día resulta tan intenso que los momentos de relajación los dedico a mirar concursos por la tele con el único fin de no pensar. Podríamos decir que a veces esa tan preciada virtud como es la constancia (siempre tan exuberante en los entrenos diarios) se fuga a la hora de realizar otras actividades.

La primera parte de la temporada ya ha concluido y efectivamente des de la última entrada a día de hoy muchos han sido los eventos a los que he participado. Mi intención es dividir el repaso de estas últimas semanas y traer por fin mi espacio al tiempo presente (que aún divaga por el mes de mayo). Así, el triatlón de Bilbao abrirá fuego, seguido por el Campeonato de España de Acuatlón y la Copa del Rey. Y sin prometer nada, durante la próxima semana intentaré hablar del 3TCS (Triatlón MD de Castellón), el Campeonato de España de Triatlón Sprint y el Triatló de Puigcerdà.
 
BILBAO TRIATHLON
 
La épica queda corta para describir lo que paso en Bilbao. El frio y la lluvia fueron los protagonistas en su tercera edición. El sector de natación se convirtió en una lucha de supervivencia. La temperatura del agua (no quiero entrar en polémicas sobre cuál era su valor) desgastó a muchos participantes de tal manera algunos de ellos tuvieron que abandonar. La ida por la ría fácil, pero la vuelta con la corriente en contra se hizo interminable. Sin embargo poco a poco el trabajo en el agua va dando sus frutos y por fin pude salir muy cerca de los mejores (un solo minuto me separó del grupo de Calle, Zamora y Moreno).
 
La T1 nos daba la bienvenida con una ligera lluvia. Mi primer error llegó cuando decidí usar solo el chaleco. La sensación de frío en aquel momento era inexistente, sumado a que los manguitos no querían entrar hicieron que lo tuviera claro enseguida. Gómez Cubero, quien llevé a mis pies toda la natación, era mi referencia. Durante la primera subida al vivero perdí su rueda (no supe sufrir lo que debía), pero estaba bien afincado en el TOP10. Las diferencias con el grupo de Richard se mantenían. Sin embargo, la cambiaron al empezar la segunda vuelta sobre las dos ruedas. El frio me empezaba a calar y (segundo error de la mañana) no tuve nunca sensación de sed y no me hidraté. A pesar de todo, mis rivales me adelantaban en cuentagotas. Eso era sinónimo del buen trabajo hecho hasta entonces. Temblores. Vista doble. La T2 estaba cerca. En ninguna otra ocasión había tenido tantas ganas de que acabara todo aquello.
 
En pleno descenso - (Foto de Carles Iturbe)
 
Por su parte Richard estaba haciendo una remontada espectacular des de su primera zancada. El crono lo dejó patente: mejor parcial en la carrera a pie. Cruzó la línea de meta tercero, detrás de Aguirresarobe y Gómez Cubero. Este hombre gana enteros año tras año. Felicidades a los tres pero en especial a ti Espartaco.
 
En la media maratón perdí más de 30 minutos con respecto a los mejores. Decidí que tan solo debía acabar. Creo que me gané a pulso cruzar la línea de meta. El ritmo no importaba. Esta vez la victoria consistía solo en terminar. Al final 20º celebrándolo con “mis amigos” de la Cruz Roja en el hospital de campaña.
 
Entrada a meta - (Foto de Carles Iturbe)
 
Un fin de semana increíble y con la lección bien aprendida. No me olvido del fantástico grupo que nos desplazamos allí: Richard, Alberto, Núria, Carles, Marta y Mariajo. 600km en furgo pasan más deprisa en buena compañía.
 
Todo el equipo desplazado allí: Richrad, Carles, un servidor,
Marta, Núria, Mariajo y Alberto
 
CAMPEONATO ESPAÑA ACUATLÓN
 
Este fue el segundo acuatlón de mi vida. Tocaba, como en la primera vez, salir en la salida Élite con todos los jefazos nacionales.
 
El primer 2,5 km de carrera a pie fue de menos a más. Nadar después de correr siempre es difícil. Los primeros compases de los 1000 metros en el agua me resultaron incómodos. Fue a partir de la segunda mitad del recorrido cuando empecé a sentirme mejor.
 
Los 2,5 km finales fueron un trámite, aunque, porque engañarnos, me sentí muy bien. A pesar de todo en aquel momento ya puntuaban Richard, Raúl y Sergio. Lo pasé bien.
 
El grupo al completo
 
COPA DEL REY
 
Richard, Lucas, Raúl, Cristian y un servidor estábamos muy motivados. Sin embargo Sergio era el que más. Era su última prueba con nosotros (debido a razones profesionales). Querís despedirse por todo lo alto.
 
A pocas horas de empezar: Richard, Raúl, Cristian,
Lucas, Sergio y un servidor
 
Logramos realizar una natación correcta. Era como una especie de calentamiento para la bici. En el asfalto nos jugaríamos nuestras opciones. Raúl y Richard guiaron al grupo en el medio acuático. Cristian iba a sus pies. Mientras Sergio y un servidor intentábamos que la natación fuera lo más cómoda posible para Lucas.
 
T1. Las ruedas empezaron a girar a ritmo de un molino de viento en medio de un huracán. Tocaba poner toda la carne al asador.  Montando la cabra la motivación crece, la sensación es la de ir a lomos de un caballo desbocado. Cristian era generoso (no correría posteriormente), Lucas mostraba su fuerza, Richard su clase y yo entraba con todo. Tenía piernas, me sentía a gusto. A Raúl y Sergio esta vez les tocaba reservar.
 
Destacaría otra vez la templanza y el saber hacer de Richard. Por un momento el grupo se perdió. Íbamos fuerte pero sin alma. Nos contagiamos del día gris. Fue ese instante de dudas en el que nuestro capitán contribuyó con un relevo larguísimo que nos dio alas otra vez.
 
Sergio comandaba en los metros finales
 
Bajamos a correr los cinco, siguiendo lo previsto. El ritmo era bueno a pesar del fantástico parcial de bici. Raúl y Richard iban fácil. Lucas sufría hasta el punto de perder unos metros. Sergio empujaba más que nadie. Por fin apareció el Sergio de siempre. Tiró unos últimos 200 metros impresionantes, llevándonos a su rebufo. A pesar de que noté la dureza del ritmo imprimido, pude disfrutar cada instante de la carrera a pie. Se trata de una agonía que a uno le gusta que le recorra el cuerpo.
 
7º, el segundo mejor resultado de nuestra historia. Estábamos otra vez al TOP10. Entre los mejores.
 

martes, 14 de mayo de 2013

Subcampeones de Catalunya de triatlón por equipos


El Sol dudaba y algunas atrevidas gotas de agua caían desafiándolo. Eran las 8:30 de la mañana. Llegamos temprano al Prat. Núria, Marta y Carles me acompañaron y me ayudaron con toda la logística. Ya había algunos equipos calentando en el movido mar pratense. Los aviones decoraban un gris cielo, aunque empezaba a romperse el espeso techo de nubes que lo cubrían.

Decenas de triatletas del Prat con sendas sudaderas azules estaban levantando cada una de las zonas importantes: boxes, avituallamientos, cámara de llamadas... Os aseguro que en los días previos la bandeja de correo de cada uno de los miembros del equipo echaba humo. Para organizar un evento de tal magnitud es necesaria una comunicación perfecta y una solidaridad que convierte a este club en “més que un club”. Como siempre su voz, amplificada por la electrónica de consumo, era omnipresente. El gran Dobaño siempre está.

Debido a la etiqueta de vigentes campeones de la liga catalana de triatlón fuimos los últimos en salir. Dorsal 77. Sin tiempo para calentar (de hecho a duras penas fui capaz de enfundarme el neopreno correctamente) entrábamos en la cuenta atrás del último minuto ya en las órdenes de la juez de salida. La última media hora antes de llegar allí pasó en un abrir y cerrar de ojos. Fue incluso caótica. De todas formas hubo un error flagrante en los cálculos de tiempo. No pude ni ejecutar unos míseros ejercicios articulares para preparar los 750 metros de natación. Primeras brazadas y la idea de ir en bloque se esfumó al instante. En menos de 50 metros los hombros me dolían como nunca; los brazos perdieron su más que entrenada agilidad y rapidez; las piernas restaban inmóviles, pesadas, saturadas. Mis cinco compañeros avanzaban con gran fluidez y solidez a través del picado mar, en cambio a mi las olas se me atragantaban. Era como si el mar me rindiese cuentas. Mientras Richard y Raúl restaban atentos a mis movimientos, combinando los estilos de crol y espalda, Julio (nuestra luz en el mar), Sergio y Rodrigo abrían camino. 

 (Salida - Foto: ISART)

Eternos fueron esos minutos dentro del agua. Sufrí. Mucho. Demasiado diría.

Fue subir a la bici y abandonar esa agónica sensación. Para mí todo iría a mejor. Segurísimo. Hicimos una transición correcta y enfilamos a por la primera de las tres vueltas. Empezamos entrando todos en los relevos mostrando un gran entendimiento, pero a medida que iban cayendo los kilómetros, Richard, Rodrigo y un servidor cargamos con el peso del sector. Con tal de liberar esa tensión acumulada en el agua intentaba ofrecer relevos generosos. Como avanza esa ISAAC. Esos momentos, cuando lideraba el grupo, me hacían sentir importante. Un sentimiento que se podría plasmar en palabras: “Mi fuerza es vuestra fuerza, compañeros”. El viento fue protagonista durante toda la mañana y donde más se hacía notar era sobre las dos ruedas. Richard ofrecía doctorados encima de su SCOTT y Rodrigo bailaba un vals montando su MERIDA. Lo pasaba bien, muy bien.

(En formación - Foto: ISART)


 (Antes de entrar a la T2 - Foto: ISART)

Desafortunadamente Julio se vació en bici y finalmente no pudo llegar a la T2 con el grupo. Ya solo faltaban 5 km a pie. Salí un poco rezagado y me tocó apretar los dientes para enganchar. Raúl y Richard se encargaron de dirigir esos primeros compases sobre el seco asfalto. El ritmo era fuerte. Sergio cedió unos metros que ya le fueron imposibles de recuperar. La frecuencia y amplitud de zancada no podían disminuir, Richard y ahora Rodrigo no nos dejaban. Se exigían, nos exigían a Raúl y a mí. En el km 2’5, justo al empezar el segundo giro, tuve un momento de debilidad. La exigencia era inmensa. Pero con una mirada a la derecha, en el carril bici, donde mi padre seguía la evolución de la carrera encima de su Diamond Back, recuperé la alegría. No le hizo falta articular ninguna palabra para decirme lo que quería oír.

(Primera vuelta - Foto: ISART)


 (Llegada: Rodrigo, Sergio, Raúl, Julio, Antolí, Richard)

Cruzamos la línea de meta en una fantástica segunda posición, solo superados por el poderoso Fasttriatlon de Albert Parreño, unas máquinas de hacer triatlón. Tercero finalizó el C.N. Mataró.

(Podio masculino - Foto: ISART)

A nivel personal quedé muy decepcionado con mi natación. Quiero pensar que solo fue fruto del nulo calentamiento. A la vez, me supo mal por el equipo, perdí unos segundos muy valiosos. De todas formas, y siendo optimista, lo que vino después no estuvo del todo mal.

CN Prat-Triatló, un trabajo excelente. Una vez más matrícula de honor.

Carles, unas fotos de museo.

Núria, ya eres toda una PRO del triatlón.

Bilbao nos espera. Las cartas ya están encima de la mesa, aunque de momento boca abajo.